Una propuesta que sacude el mundo del fútbol
El expresidente Donald Trump ha expresado su firme deseo de que Estados Unidos sea el único anfitrión de la Copa Mundial de la FIFA, dejando fuera del proyecto a México y Canadá. La declaración, que ha generado sorpresa y debate, surge en el contexto de la próxima edición del torneo, programada para 2026 y originalmente asignada de manera conjunta a los tres países norteamericanos.
Amenaza con mover partidos de Boston
Según información revelada, Trump habría amenazado con trasladar los partidos programados en Boston a otras sedes, lo que podría alterar el cronograma y la organización del evento. Esta postura se suma a sus críticas recurrentes hacia la gestión conjunta del torneo y a su preferencia por que EE.UU. asuma el control total del mismo.

Reacciones y contexto diplomático
La propuesta ha provocado reacciones encontradas tanto en el ámbito deportivo como diplomático. Mientras algunos sectores ven en la postura de Trump una oportunidad para fortalecer la imagen de Estados Unidos como anfitrión único, otros alertan sobre las tensiones que podría generar con los socios regionales. “El torneo fue concebido como una celebración conjunta de la región”, recordaron analistas, quienes advierten que excluir a México y Canadá podría tener consecuencias políticas y económicas.
Hasta el momento, ni la FIFA ni los gobiernos de México y Canadá han emitido un comunicado oficial al respecto. Sin embargo, la noticia ya domina los titulares deportivos y políticos, mientras el mundo espera un desenlace sobre el futuro de la Copa Mundial 2026.