El gobierno de Sri Lanka enfrenta un nuevo escándalo financiero tras revelarse que un pago de aproximadamente $625,000 (unos 199.7 millones de rupias esrilanquesas) destinado al Servicio Postal de Estados Unidos lleva varias semanas desaparecido. El incidente fue detectado después de que hackers intentaran desviar otro pago dirigido a la India, según informaron las autoridades locales.
Robo cibernético al Ministerio de Finanzas
La revelación se produce días después de que funcionarios esrilanqueses confirmaran la investigación de un hurto de $2.5 millones perpetrado por un hacker que atacó el Ministerio de Finanzas del país. “Los hackers desviaron el pago de la autoridad postal a otras cuentas bancarias, en lugar del destinatario previsto”, declaró el secretario del Tesoro, Harshana Suriyapperuma, en una conferencia de prensa la semana pasada.
¿Cómo operaron los atacantes?
Estos incidentes parecen corresponder a ataques de compromiso de correo electrónico empresarial (BEC), una modalidad en la que los delincuentes irrumpen en buzones de correo o sistemas contables para manipular números de cuentas bancarias y datos de rutas durante el proceso de pago de facturas. Según datos recientes del FBI, este tipo de estafas sigue siendo una de las principales fuentes de ganancias para los ciberdelincuentes, generando pérdidas por miles de millones de dólares al año.
Posible conexión con otros países
Funcionarios australianos también han reportado irregularidades en pagos adeudados a su país, lo que sugiere que los robos en Sri Lanka podrían ser más amplios de lo que se pensaba inicialmente. Hasta el momento, no está claro si los dos hurtos están vinculados. El parlamentario Nalinda Jayatissa indicó que el gobierno investiga si existe una conexión entre ambos incidentes.
Contexto de crisis económica
Las sucesivas fallas de seguridad han generado una nueva presión sobre el gobierno esrilanqués, que aún se recupera de una grave crisis económica que llevó al país a incumplir su deuda en 2022. Aquella crisis provocó meses de protestas que culminaron con la salida del entonces presidente Gotabaya Rajapaksa. La combinación de ciberataques y dificultades financieras coloca a Sri Lanka en una posición particularmente vulnerable en el escenario internacional.

Las investigaciones continúan en curso, mientras las autoridades buscan determinar el alcance total de los robos y reforzar la seguridad en los sistemas de pagos gubernamentales.