Excongresista David Rivera instruyó a Raúl Gorrín para negar esfuerzos de lobby venezolano
Un ex congresista de Florida asesoró a un empresario venezolano para que engañara a un periodista sobre una reunión secreta con el entonces vicepresidente Mike Pence en junio de 2017, mientras ambos realizaban labores de lobby no registradas a favor del gobierno de Venezuela.

La reunión con Pence y el intento de encubrimiento
La revelación salió a la luz en el juicio federal en Miami contra David Rivera, ex congresista por Miami-Dade, acusado por el Departamento de Justicia de no registrarse como agente extranjero tras asegurar un contrato de $50 millones en 2017 con la filial estadounidense de la petrolera estatal venezolana, PDV USA.
En un correo electrónico presentado por los fiscales, Rivera aconsejó firmemente al empresario Raúl Gorrín, vinculado a Nicolás Maduro, que negara a los medios que estaba involucrado en un «esfuerzo de lobby» en nombre del gobierno venezolano. Rivera le indicó que dijera que el encuentro con Pence ocurrió más tarde, durante un acto en la Universidad Internacional de Florida, y no en el Hilton Hotel de Biscayne Boulevard, donde se reunieron en privado.
Instrucciones detalladas para evadir la transparencia
Rivera, quien había firmado el lucrativo contrato con PDV USA, expresó preocupación de que Gorrín tuviera que registrarse como agente extranjero. En diciembre de 2017, le envió un correo con instrucciones precisas para responder a preguntas de un periodista:
- ¿Intentaba Gorrín organizar una reunión con el presidente Trump? Rivera le aconsejó decir: «No».
- ¿Con qué funcionarios estadounidenses se reunió? Debía responder: «Ninguno».
- ¿Había un esfuerzo de lobby para una transición en Venezuela? La respuesta indicada era: «No hay ‘esfuerzo de lobby’. Soy un empresario, no un político o diplomático».
- ¿Contrató a Rivera? Gorrín debía afirmar: «Nunca he contratado al Sr. Rivera».
Reuniones con figuras políticas clave
A pesar de las negativas, los registros judiciales muestran que Rivera y Gorrín se reunieron en 2017 con el senador Marco Rubio y el congresista Pete Sessions. En una de esas reuniones, en julio de 2017, discutieron cómo Gorrín podría mediar en la salida de Maduro. Rubio testificó en el juicio que no sabía del contrato de $50 millones de Rivera.
Acusaciones y cargos posteriores
Rivera y la consultora política Esther Nuhfer, de 51 años, enfrentan cargos por conspirar contra Estados Unidos al no registrarse como agentes de Venezuela. Rivera pagó a Gorrín unos $4 millones por ayudarlo a obtener el contrato con PDV USA.
Posteriormente, Gorrín fue acusado en cortes federales del sur de Florida por corrupción extranjera y lavado de dinero en 2024, y se le considera fugitivo. Rivera también fue acusado nuevamente a fines de 2024 por trabajar como agente extranjero no registrado, esta vez intentando influir en un funcionario de la administración Trump entre 2019 y 2020 para que Gorrín fuera removido de una lista de sanciones.
El papel de la firma de lobby Ballard Partners
La influyente firma de lobby Ballard Partners, cercana al presidente Donald Trump, organizó la reunión entre Pence y Gorrín. Representó a la cadena de televisión de Gorrín, Globovisión, entre junio de 2017 y agosto de 2018, pero terminó el contrato por falta de progreso y desconfianza hacia Gorrín.
El juicio contra Rivera y Nuhfer continúa, con los abogados de la defensa argumentando que no necesitaban registrarse como agentes extranjeros porque trabajaban para la subsidiaria estadounidense de la petrolera venezolana, no directamente para el gobierno de Maduro.