Crisis en Haití Agravada por Prohibición Migratoria de EE.UU.
Incluso antes del anuncio del presidente Donald Trump, viajar desde Haití ya era extremadamente difícil debido a violencia pandilleril, cierres aeroportuarios y retrasos de años en visas. La nueva prohibición convierte a Haití en el único país del hemisferio con restricción total de entrada a EE.UU., afectando profundamente a familias y la economía.

Separación Familiar y Aislamiento Nacional
La medida, que entra en vigor este lunes, mantiene en incertidumbre a titulares de visas B1/B2 vigentes. «Innumerables familias quedarán divididas», reveló un ex legislador haitiano anónimo. Muchos niños emigraron con un solo padre, dejando al otro en Haití bajo amenazas de secuestros y violencia pandilleril.
Impacto Económico y Consecuencias Regionales
Sunrise Airways, última aerolínea conectando Haití con EE.UU., enfrenta presión adicional tras el ataque pandillero de noviembre al aeropuerto de Puerto Príncipe. Nathan Letang, empresario haitiano, denuncia: «Buscan humillar a haitianos y aislar al país». La República Dominicana ha deportado ya 139,000 haitianos desde enero.
Justificaciones y Controversias
La administración Trump argumenta:
- Tasas de sobrestancia: 31% en visas turísticas
- Seguridad nacional: Incapacidad para verificar antecedentes
- Programa CHNV: Más de 200,000 haitianos ingresados bajo parole humanitario
Kim Lamberty del Centro Quixote señala: «Castigan a civiles por no enfrentar el lobby armamentístico», refiriéndose al tráfico de armas desde Florida.
Reacciones y Críticas
El Caucus Negro del Congreso calificó la medida de «ataque intolerante contra naciones negras». La congresista Yvette Clarke afirmó: «Buscan crear miedo y demonizar a vulnerables». En la embajada estadounidense en Puerto Príncipe, las próximas citas para visas no-inmigrante son para 2026.
Testimonios Desgarradores
Ronel, profesional haitiano con visa estadounidense, abandonó su país en 2023 tras un año «atrapado sin poder renovar su visa». Aunque solicitó asilo por amenazas, considera abandonar su proceso: «No quiero vivir angustiado en EE.UU. bajo esta persecución». Él y su esposa exploran alternativas fuera de Haití y EE.UU.