La Intervención en Venezuela y la Pregunta en Haití
Tras el despliegue de fuerzas especiales de élite y helicópteros de guerra de EE.UU. en Caracas para capturar al líder venezolano Nicolás Maduro, muchos en Haití se preguntan si su país, sumido en una crisis profunda, podría ser el siguiente objetivo. Sin embargo, los analistas coinciden en que es improbable una intervención militar similar, y la razón clave es la falta de valor estratégico, como el petróleo, que sí tiene Venezuela.

Dos Crisis, Dos Tratos Diferentes
Mientras Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo, Haití enfrenta un colapso económico y una inestabilidad política tras el asesinato del presidente Jovenel Moise en 2021. El país caribeño tiene un gobierno no funcional, pandillas armadas que controlan carreteras y puertos clave para el tráfico de drogas y armas, y una violencia que genera hambre y desplazamiento masivo.
“En la discusión del presidente, se ve que sacó a Maduro por el petróleo”, dijo Edwin ‘Edo’ Zenny, exsenador haitiano. “Si tuviéramos petróleo, él ya habría resuelto este problema”.
El Enfoque Transaccional de la Política Exterior de EE.UU.
En una conferencia de prensa, el expresidente Donald Trump describió a Maduro como un “capo” que dirigía una empresa criminal que amenazaba a EE.UU. y mencionó la palabra “petróleo” 20 veces. Expertos como Jason Marczak, del Atlantic Council, señalan que Trump prefiere resultados rápidos con limitada presencia militar, y Haití no es tan estratégico como Venezuela.
Fulton Armstrong, exoficial de inteligencia para América Latina, agregó: “Las prioridades del presidente y del secretario de estado son el petróleo, la venganza contra un líder que resistió la hegemonía estadounidense y los votos en Miami”.

Antecedentes Históricos y Soberanía
Para muchos haitianos, la captura de Maduro revivió recuerdos de intervenciones estadounidenses pasadas, como la de 1915, cuando los Marines invadieron tras un asesinato presidencial, y la de 2004, con la salida forzada del presidente Jean-Bertrand Aristide. Sin embargo, hoy la lección es diferente: Haití no ve botas estadounidenses en el suelo no porque la necesidad sea menos urgente, sino porque no tiene recursos como el petróleo para ofrecer.
La Realidad de los Recursos y la Diplomacia
Charles Prospère, profesor de relaciones exteriores, destaca que, a diferencia de Venezuela, Haití no tiene recursos naturales obvios confirmados, por lo que “el interés comercial no está ahí”. En cambio, la política de EE.UU. se basa en presión diplomática, envío de equipos a la policía haitiana y el apoyo a la Fuerza de Supresión de Pandillas respaldada por la ONU.
La Amenaza de las Pandillas y la Respuesta Limitada
La coalición de pandillas Viv Ansanm en Haití ha sido designada por EE.UU. como terrorista global, similar al Tren de Aragua venezolano. Fritznel Pierre, defensor de derechos humanos en Puerto Príncipe, cree que las tropas estadounidenses podrían marcar la diferencia, pero advierte que los haitianos, dada su historia, no aceptarían una intervención militar directa como en Venezuela.
“Podrían aceptar un contingente estadounidense como parte” de la Fuerza de Supresión de Pandillas, dijo Pierre, pero la soberanía es una preocupación clave.
Conclusión: Una Crisis Olvidada
Mientras Venezuela captura la atención por su petróleo, Haití sigue sumido en una crisis existencial con gobierno colapsado, violencia pandilleril y emergencia humanitaria. Los analistas, como Ryan Berg del Center for Strategic and International Studies, creen que es más probable ver acción contra otros dictadores en la región antes que un compromiso militar mayor en Haití. La lección es clara: en la política exterior de EE.UU., los recursos estratégicos pesan más que la necesidad humana.