Revés en la misión lunar europea
Europa sufre un contratiempo en la carrera comercial por los recursos lunares tras perderse contacto con el módulo de aterrizaje Resilience durante su descenso a la Luna. A bordo viajaba Tenacious, el primer rover fabricado en Europa que aspiraba a explorar la superficie lunar.

Segundo fracaso del programa HAKUTO-R
De confirmarse el fallo, sería el segundo revés para el programa comercial HAKUTO-R, tras un accidente similar ocurrido hace dos años. El incidente afecta especialmente a Japón, donde tiene sede la empresa ispace, responsable del módulo desaparecido, pero también impacta a Europa: la Agencia Espacial Europea (ESA) apoyó la misión y el rover fue desarrollado por ispace-EUROPE desde Luxemburgo.
El ambicioso rol de Luxemburgo
Luxemburgo no solo alberga a ispace-EUROPE, sino que impulsó su creación en 2017 mediante la iniciativa SpaceResources.lu. Este pequeño país fue el segundo del mundo, tras EE.UU., en adoptar leyes que otorgan derechos de propiedad sobre recursos espaciales.
Objetivos truncados del rover
El rover de 5 kilogramos (mitad del peso del Sojourner de la NASA) tenía como misiones:
- Recolectar regolito lunar para la NASA mediante una pala ligera fabricada por la sueca Epiroc
- Capturar videos y datos científicos
- Desplegar The Moonhouse, miniatura de una casa roja sueca que simbolizaría «la primera casa en la Luna»
«Vamos a la Luna para mejorar nuestro conocimiento científico y comercial, pero también para abrir acceso a artistas, empresarios y educadores»
– Julien Lamamy, CEO de ispace-EUROPE
Ecosistema espacial luxemburgués
El rover fue financiado mediante LuxIMPULSE, programa nacional espacial apoyado por la Agencia Espacial de Luxemburgo (LSA) creada en 2018. El ministro de Economía, Lex Delles, destacó: «Nuestra ambición es desarrollar un sector espacial integrado con nuestras industrias terrestres».
El equipo de 50 personas de 30 nacionalidades había realizado pruebas en Luxemburgo y las Islas Canarias, ensayando repetidamente el despliegue de la simbólica casa roja del artista Mikael Genberg, proyecto perseguido desde 1999.