Administración Trump ordena a diplomáticos contrarrestar regulaciones de datos
La administración del presidente Donald Trump ha emitido una orden directa a los diplomáticos estadounidenses para que realicen labores de lobby contra los intentos de diversos países de regular cómo las empresas tecnológicas de EE.UU. manejan los datos de ciudadanos extranjeros. Según un cable diplomático interno revelado por Reuters, este esfuerzo argumenta que las leyes de soberanía de datos amenazan el avance de los servicios de Inteligencia Artificial (IA) y la tecnología en general.

Argumentos clave del cable diplomático
El cable, firmado por el Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, detalla los fundamentos de la postura estadounidense. Según el documento, este tipo de legislación extranjera podría:
- Interrumpir los flujos globales de datos.
- Aumentar los costos operativos y los riesgos de ciberseguridad.
- Limitar la disponibilidad y desarrollo de servicios de IA y computación en la nube.
- Expandir el control gubernamental de manera que pueda socavar las libertades civiles y habilitar la censura.
La directiva insta específicamente a los diplomáticos a «contrarrestar regulaciones innecesariamente gravosas, como los mandatos de localización de datos». Además, se les ordena rastrear propuestas que promuevan leyes de soberanía de datos y se les urge a promover el Foro Global de Reglas de Privacidad Transfronteriza (Global Cross-Border Privacy Rules Forum), un grupo internacional que afirma permitir «flujos de datos confiables a nivel global mediante certificaciones internacionales de protección de datos y privacidad».
Contexto internacional: mayor escrutinio a los gigantes tecnológicos
Esta orden llega en un momento en que países de todo el mundo están aumentando el escrutinio sobre cómo las grandes empresas tecnológicas y las firmas de IA utilizan los datos de sus ciudadanos. La Unión Europea ha liderado este frente con leyes como el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR), la Ley de Servicios Digitales (DSA) y la Ley de Inteligencia Artificial (AI Act), buscando frenar el control y la explotación de los datos de los usuarios por parte de las tecnológicas y hacerlas responsables.
Postura histórica de la administración Trump
La administración Trump se ha opuesto históricamente a este tipo de enfoques regulatorios. Esta nueva orden refuerza esa posición mientras el gobierno busca impulsar a las empresas estadounidenses de IA para mantener su ventaja competitiva global. El Departamento de Estado de EE.UU. no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre el cable, según el reporte.
«Contrarrestar regulaciones innecesariamente gravosas, como los mandatos de localización de datos», es la consigna clave para los diplomáticos según el cable interno.
Este movimiento subraya la creciente tensión geopolítica en torno al control de la información digital y los esfuerzos de las naciones por establecer marcos de soberanía de datos, un campo donde los intereses comerciales, la seguridad nacional y los derechos individuales chocan continuamente.