Preocupación por la Pérdida de Dominio Estadounidense en IA
Andy Konwinski, cofundador de Databricks y de la firma de investigación y capital de riesgo Laude, ha expresado una preocupación profunda: Estados Unidos está perdiendo su dominio en investigación de inteligencia artificial frente a China, una situación que califica como una amenaza «existencial» para la democracia.
En su intervención en la Cerebral Valley AI Summit, Konwinski reveló que, según conversaciones con estudiantes de doctorado en Berkeley y Stanford, estos han leído el doble de ideas interesantes de IA provenientes de empresas chinas en comparación con las estadounidenses en el último año.
El Papel del Código Abierto en la Innovación
Konwinski argumenta que para que las ideas florezcan, deben intercambiarse y discutirse libremente dentro de la comunidad académica. Señaló que la IA generativa emergió gracias a la arquitectura Transformer, una técnica de entrenamiento pivotal presentada en un artículo de investigación de libre acceso.
«La primera nación que logre el próximo avance al nivel de la arquitectura Transformer tendrá la ventaja», afirmó Konwinski.
Mientras que en China, el gobierno apoya y fomenta que la innovación en IA, como la de los laboratorios DeepSeek o Alibaba’s Qwen, sea de código abierto, permitiendo que otros construyan sobre ella, en Estados Unidos, los principales laboratorios como OpenAI, Meta y Anthropic mantienen sus innovaciones en gran medida como propietarias.
Contraste de Estrategias: Open Source vs. Propietario
Konwinski destacó que en China, la apertura del código acelera los avances, mientras que en EE.UU., la difusión de científicos comunicándose entre sí se ha «secado». Además, las empresas estadounidenses están absorbiendo talento académico con salarios multimillonarios que superan con creces lo que pueden ganar en las universidades.

Riesgos para la Democracia y los Negocios
Esta tendencia no solo representa un riesgo para la democracia, sino también una amenaza comercial para los grandes laboratorios de IA de EE.UU.. Konwinski advirtió: «Estamos comiendo nuestras semillas de maíz; la fuente se está secando. En cinco años, los grandes laboratorios también perderán».
Él insiste en la necesidad de asegurar que Estados Unidos se mantenga como número uno y promueva la apertura para evitar quedar atrás en la carrera global de la inteligencia artificial.