Cuba: crisis humanitaria, apagones y escasez muestran un país al borde del colapso

Mientras el verano caribeño toca a su fin y no aparecen señales de un cambio de régimen en la isla, los cubanos continúan soportando condiciones de vida extremas. La profunda recesión y el casi colapso de la infraestructura nacional han alterado por completo la vida cotidiana y golpean tanto la salud física como la mental.

“La situación es crítica”, advierte un médico cubano que pidió anonimato por temor a represalias y que gestiona una cuenta en redes sociales crítica con el gobierno. “Pasamos noches enteras sin electricidad, lo que hace imposible dormir; es una odisea agotadora para médicos y pacientes. Tengo un hijo pequeño, y mi pareja y yo intentamos sobrevivir con un salario estatal; por eso dedicamos casi todo a que el niño coma decentemente”.

El mismo galeno asegura que la crisis ha disparado el estrés, el hambre, la anemia y el empeoramiento de enfermedades crónicas. Con temperaturas sofocantes y sin agua ni electricidad, la desesperación crece: “No hay agua ni electricidad. Usted me dirá si eso no es un infierno”.

Un automóvil clásico circula frente a un mural que dice Viva Cuba en La Habana
La vida cotidiana en La Habana transcurre en medio del deterioro de los servicios básicos.

Apagones sin fecha de regreso: la isla se queda a oscuras

Los cortes de luz, que ya eran habituales en los años 90, se han agravado desde 2024, cuando el sistema eléctrico cubano comenzó a colapsar. Las antiguas estaciones de la era soviética fallan con frecuencia y los apagones pueden durar días. En La Habana, los cortes programados pueden llegar a las 20 horas, seguidas de unas pocas horas de luz. Fuera de la capital, los apagones pueden superar las 48 horas.

Imágenes difundidas en redes sociales muestran a familias, incluidos niños, durmiendo en camastros en aceras, calles y azoteas para escapar del calor durante las noches sin electricidad. “Ahora cortan la electricidad a las 6 de la mañana y no sabes cuándo volverá”, dice el periodista independiente Iván García. “Puede regresar a las 10 de la mañana siguiente o en plena madrugada”.

Cuando vuelve la luz, los cubanos corren a cocinar, lavar, llenar los tanques de agua, cargar dispositivos y hacer las tareas que dependen de la electricidad. La falta de energía también dificulta el almacenamiento de la comida y obliga a comprar alimentos a diario.

Salarios de hambre y precios imposibles en Cuba

Un médico cubano gana unos 8,500 pesos al mes, el equivalente a 12.50 dólares, una cantidad que no alcanza para comprar un cartón de huevos, que cuesta 6,000 pesos, ni una botella de aceite de cocina, de 5,000 pesos. La mayoría del tiempo la pareja del médico tiene que pedir dinero prestado o vender pertenencias para llegar a fin de mes.

La inflación no da tregua. Las estadísticas oficiales señalaron un aumento anual de precios del 20.7% en julio frente a julio de 2025, pero el tablero de inflación del profesor Steve Hanke, de la Universidad Johns Hopkins, estima que la inflación real en julio escaló al 72% interanual.

Las cifras que retratan la emergencia

Concepto Precio actual
Cartón de huevos 6,000 pesos
Botella de aceite de cocina 5,000 pesos
Pollo 6,700 a 8,000 pesos
Gasolina Alcanzó los 10 dólares por litro
Taxi entre La Víbora y El Vedado 2,000 pesos (unos 3 dólares) o más
Lata de carbón 1,000 pesos
Estación de energía portátil EcoFlow 1,000 dólares o más
Salario mínimo estatal 3,210 pesos (menos de 5 dólares)

El precio de la gasolina llegó a picos de 10 dólares por litro y, aunque ha bajado un poco, el combustible sigue fuera del alcance de la mayoría. El transporte público está casi paralizado, y un viaje de ida y vuelta entre La Víbora y El Vedado en uno de los pocos taxis que aún circulan en La Habana puede costar 2,000 pesos (unos 3 dólares) o más, mientras el salario mínimo estatal apenas alcanza los 3,210 pesos (menos de 5 dólares).

Ante el colapso, muchos cubanos con familiares en el exterior reciben paneles solares y estaciones de energía portátiles. Las estaciones EcoFlow se han convertido en un producto muy buscado, pero se venden por 1,000 dólares o más, un lujo inalcanzable para la mayoría. El sector privado tampoco se salva: restaurantes y tiendas de comestibles luchan por mantenerse abiertos ante el alza de los costos y la caída del consumo. En los últimos días, los intentos del gobierno por topar precios y multar a los negocios que no cumplan las regulaciones han obligado a cerrar varios establecimientos, según reportes de medios independientes cubanos.

El sistema de salud cubano, al borde del colapso

El doctor consultado también describió la dramática situación de la salud pública. Los pacientes con enfermedades crónicas —hipertensión, diabetes, afecciones cardíacas— no tienen acceso continuo a sus medicamentos, lo que ha disparado las urgencias por infartos y derrames cerebrales. “Las salas de emergencia se han convertido en lugares donde explicamos la condición del paciente y le decimos qué puede tratar de conseguir en el mercado negro”, lamentó.

Las clínicas carecen de medicinas básicas como antipiréticos y analgésicos. No hay hidrocortisona para asmáticos ni medicamentos para la gastritis. El líder cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció en una entrevista reciente que el gobierno solo produce o adquiere en el exterior el 30% de los medicamentos básicos que se ofrecen en las farmacias estatales.

Maternidades, ancianos y niños: los más vulnerables

En las casas maternas las embarazadas no reciben las vitaminas necesarias para el desarrollo del feto. Ingresan por anemia, infecciones vaginales o bajo peso, pero no logran tratamiento ni alimentación adecuados; en ocasiones solo reciben agua de hervir guisantes y plátanos. Los centros de día para ancianos están marcados por la escabiosis y la anemia: los mayores aparecen demacrados, desnutridos y sin higiene. Los niños hospitalizados tampoco escapan al sufrimiento.

Un periodista cubano exiliado en México compartió imágenes de un hombre mayor extremadamente desnutrido, desnudo sobre una camilla en un hogar estatal en Camagüey, y de un paciente en condiciones similares en un hospital de esa provincia. También se difundió un video de un hombre comiendo restos de comida de la basura en la calle. En mayo, en el céntrico barrio habanero de El Vedado, quedó grabado el cuerpo cubierto de un hombre que murió esperando una ambulancia.

La crisis alcanza todos los rincones: hospitales, cementerios y zoológicos muestran un deterioro alarmante, mientras las montañas de basura se acumulan por meses en las calles sin que el gobierno presente una solución. “Cada día es más miserable que el anterior”, aseguró el médico. “Hemos pasado por todo: desde usar colonia de niño para calentar la comida hasta cocinar con poliestireno o carbón, cuando lo conseguimos. Ni siquiera puedo cortarme el pelo porque cobran demasiado”.

La crisis del agua enciende las protestas en la isla

La falta de combustible también agravó la crisis del agua. La empresa estatal Aguas de La Habana publica actualizaciones diarias sobre cortes por apagones o tuberías rotas. El agua es tan escasa que surgen peleas entre vecinos cuando llega un camión cisterna. En un video difundido por el activista Silverio Portal, un grupo de mujeres bloqueó una calle en La Habana con cubos y neumáticos para protestar tras varias horas sin agua.

“Llevo más de cinco meses sin agua, igual que otras 300 personas de mi comunidad. Lo que pasan los cubanos es indescriptible. Aquí estamos en 2026 y mis hijos se bañan en un río porque no hay agua. En 2026 tenemos que esperar que llueva para llenar algunos recipientes y lavar los platos”, denunció una mujer en un video difundido por el grupo Alas Tensas.

Los arrebatos de ira contra el gobierno se han vuelto frecuentes, pese a las severas penas que la ley cubana impone a quienes critican a las autoridades. Un estudio publicado en la revista Social Science & Medicine encontró que los apagones prolongados en Cuba están vinculados a depresión severa, ansiedad y estrés.

Economía en caída libre y llamados a una emergencia nacional

La gravedad es tal que los economistas hablan de una espiral de destrucción económica y piden la declaración de un estado de emergencia. Un grupo de economistas cubanos que elaboró un plan de reformas para la transición hacia una economía de mercado considera que el paquete gubernamental de 176 medidas carece de urgencia y no resuelve los problemas de fondo del país.

La crisis, insisten, es estructural: responde a decisiones de los líderes cubanos, sobre todo a su negativa a abandonar un modelo económico centralizado que ha fracasado en el mundo. Durante años, el gobierno destinó recursos a la construcción de hoteles en detrimento de todo lo demás. A eso se suman las nuevas sanciones de Estados Unidos y el bloqueo petrolero de facto impuesto por la administración Trump, que redujeron los suministros desde Venezuela y México.

Mientras los problemas se multiplican, los líderes cubanos culpan a Washington. En una entrevista, Díaz-Canel aseguró que el origen no es el modelo socialista sino las sanciones, y ofreció una única receta: “Tenemos que resistir”.

Iván García resumió el sentir de muchos: “El descontento ha ido en aumento porque cada vez que el gobierno aplica una medida, sube el dólar; el efecto es el contrario. Todo es absurdo y la gente ve la improvisación, la mala administración y la mala gestión de los servicios básicos. No es un problema de ideología ni de izquierda contra derecha: el problema es que nada funciona”.

Sin expectativas de cambio y con la mirada puesta en salir

Las protestas callejeras, sin embargo, son cada vez menos frecuentes por la represión. “Hubo muchísimas protestas en La Habana entre diciembre y este año, pero han bajado porque la gente está frustrada y agotada. En el momento protestas, llega un camión de agua y vuelve la luz por tres horas; pero después, generalmente, aparece la seguridad del Estado y suele tomar represalias”, relató García. “No creo que nadie se acostumbre a la indigencia, pero hay una especie de resignación. Es como saber que te van a fusilar y decir: ‘Bueno, ya no me queda nada por hacer’”.

La captura de Nicolás Maduro en Venezuela, los frecuentes comentarios de Donald Trump sobre el fin del comunismo en la isla y las negociaciones entre Estados Unidos y miembros de la familia Castro habían elevado las esperanzas de ver la caída del régimen este año. Pero los recientes comentarios del secretario de Estado, Marco Rubio, sobre cambios en la isla en los próximos dos años y medio cayeron como un balde de agua fría. “Ahora la cruda realidad ha llegado: tenemos que resolver nuestros problemas aquí nosotros mismos”, apuntó García.

La crisis también impulsa el éxodo. Muchos cubanos intentan dejar el país y algunos abren pequeños negocios privados únicamente para costearse los pasajes. El médico que habló bajo anonimato dijo que es difícil ahorrar para emigrar con un salario estatal, pero mantiene la esperanza: “Si la dictadura no cae este año, necesito encontrarle un giro a mi vida. Habría que vivir aquí para entender la situación. Pero esto es una muerte lenta”.

En Al Ritmo de Miami seguiremos de cerca la evolución de esta crisis humanitaria.

Comparte este artículo

Otras notas de tu interés:

Economia

Nvidia invierte 3.5 mil millones de dólares en MediaTek para impulsar los chips de IA

Economia

Meta, 17 mil millones y seguridad infantil: denunciante expone riesgos en EE.UU.

Economia

Scott Bessent en el G20: deuda de EE.UU. y guerra en Irán marcan la agenda

Economia

Scott Bessent llega al G20 de Asheville 2026 con la deuda de EE.UU. y la presión sobre Irán en la agenda

Economia

Jim Chalmers y el Tesoro de Australia impulsan un premio de productividad con IA

Costos de Vida en Miami

Precio de la gasolina en South Florida: AAA confirma aumentos leves en el regreso al trabajo y la escuela

Costos de Vida en Miami

South Florida: precios de la gasolina suben levemente en el regreso al trabajo y la escuela

Bienestar y Salud Mental

MAHA en Iowa: RFK Jr. y Reynolds firman proyecto de ley que une salud pública, agricultura y Big Ag

Politica

Midterm Elections: la disputa por los asientos en los comités del Congreso de EE.UU.

Politica

Pugna partidista en el Congreso por beneficios para viudas de veteranos en EE.UU.