Escándalo en la Casa Blanca: operador de teleprompter apostaba en discursos
Un ayudante cercano al expresidente Donald Trump, encargado de operar los teleprompters en eventos clave, ha sido separado de su cargo tras descubrirse que realizó apuestas por más de $100,000 utilizando la plataforma de predicciones Kalshi. Según fuentes oficiales, el empleado ya no forma parte del gobierno y se encuentra en licencia no remunerada mientras se investiga el caso.

Detalles de las apuestas
De acuerdo con reportes internos, el operador utilizó su conocimiento de los tiempos y contenido de los discursos para realizar apuestas en Kalshi, un mercado de predicciones regulado. Las apuestas, que superaron los $100,000, estaban relacionadas con la duración y la recepción de los discursos del entonces candidato. La práctica viola las normas de ética federal, que prohíben a empleados gubernamentales usar información privilegiada para beneficio personal.
Consecuencias inmediatas
La Casa Blanca confirmó que el empleado fue puesto en licencia no remunerada de forma inmediata y que se ha iniciado una investigación interna. “No toleramos ningún comportamiento que comprometa la integridad del servicio público”, declaró un portavoz oficial. El caso ha generado un intenso debate sobre la regulación de las apuestas en eventos políticos y la necesidad de mayores controles en el personal de confianza.

Implicaciones para la administración Trump
Este incidente ocurre en medio de la campaña presidencial de 2026 y podría afectar la percepción pública del equipo de Trump. Expertos en ética gubernamental señalan que casos como este refuerzan la necesidad de reformar las regulaciones sobre el uso de plataformas de predicción por parte de funcionarios públicos. “El hecho de que un operador de teleprompter, con acceso a información sensible, pueda apostar en discursos es una grave falla de control interno”, comentó un analista político.
Mientras tanto, la plataforma Kalshi ha declarado que cooperará plenamente con las autoridades para esclarecer los hechos y revisar sus políticas de uso. El futuro del exayudante de Trump dependerá de los resultados de la investigación, que podría derivar en cargos por violaciones a la ética federal.