Una contienda que despertó en la recta final
Faltan menos de tres semanas para las primarias demócratas del 18 de agosto en Florida, y la carrera por el Senado tiene un nuevo aire. La representante estatal Angie Nixon, progresista y oriunda de Jacksonville, suma respaldos importantes mientras el exteniente coronel Alex Vindman intenta sostener su condición de favorito con una maquinaria de recaudación formidable.
El congresista Maxwell Frost, de Orlando, uno de los progresistas más visibles de Florida, anunció la semana pasada su apoyo a Nixon. El gesto fue interpretado como un revés para Vindman, quien también tuvo que ver cómo Frost se alineaba con el exprecandidato republicano David Jolly, el presunto nominado demócrata a la gobernación.
Endosos que suman y una base que se moviliza
Frost no es el único líder local que respalda a Nixon. La candidata también cuenta con el apoyo de Anna Eskamani, representante estatal que aspira a la alcaldía de Orlando, y de Michele Rayner, legisladora de los condados de Hillsborough y Pinellas.
«Angie es alguien que está dispuesta a luchar incluso cuando es la única de pie», afirmó Eskamani al anunciar su respaldo.
Según el estratega Jackson McMillan, director ejecutivo de Key Lime Strategies, el respaldo de Frost y Eskamani podría ser clave entre los votantes de Orlando. Para McMillan, el impulso tardío de Nixon es una muestra de cómo el factor confianza cultural pesa en las elecciones.
«No estoy 100% seguro de que Angie Nixon gane, pero estoy seguro de que va a sorprender a todos con el porcentaje de votos que obtenga», dijo McMillan.
Dos perfiles, dos formas de financiar la campaña
La diferencia de recursos es uno de los ejes de esta disputa. Mientras Vindman ha recaudado más de $16 millones desde que anunció su candidatura en enero, Nixon ha recaudado más de $600,000, aunque sus donaciones aumentaron en los últimos meses.
| Dato | Angie Nixon | Alex Vindman |
|---|---|---|
| Recaudación | Más de $600,000 | Más de $16 millones |
| Perfil | Progresista negra de Jacksonville con casi seis años en la Cámara estatal | Teniente coronel retirado y testigo clave en el primer juicio político contra Donald Trump |
| Donantes | Sin cifra reportada en los datos recientes | Más de 114,000 donantes con aporte promedio de $35 |
Vindman construyó una base de donantes amplia: más de 114,000 personas aportaron un promedio de $35, según dijo a sus seguidores en julio.
El debate interno del Partido Demócrata de Florida vuelve a encenderse: ¿respaldar a un recaudador de perfil moderado como Vindman o a una progresista combativa como Nixon? La pregunta recuerda la primaria de 2018 para gobernador, cuando los demócratas debieron elegir entre Andrew Gillum y Gwen Graham. Gillum perdió finalmente ante Ron DeSantis por una fracción de punto porcentual.
Angie Nixon: resistencia activa contra DeSantis
Nacida y criada en Jacksonville, Nixon anunció su candidatura al Senado apenas cinco días antes que Vindman. Ha pasado casi seis años en la Cámara estatal enfrentando la agenda de DeSantis. Su activismo incluye una sentada en mayo en la oficina del gobernador para protestar por el proceso de redistribución de distritos de mitad de década. Como resultado, las autoridades le imputaron dos faltas menores que sigue peleando en los tribunales.
También usó un megáfono rosa en el pleno de la Cámara para acusar a los legisladores de violar la constitución de Florida mientras votaban el nuevo mapa congresional, que finalmente se convirtió en ley.

Nixon ha reclamado en repetidas ocasiones un debate contra Vindman. Hasta ahora, el retirado teniente coronel no ha confirmado si aceptará el desafío.
«Los floridanos no quieren que el establishment de Washington, D.C., decida quién será su nominado demócrata y su senador», dijo Nixon en una entrevista. «Soy alguien que está dispuesta a debatir. Él no. No necesito que me expliquen los problemas de los floridanos porque llevo casi dos décadas luchando contra los ataques junto a ellos».
Alex Vindman: perfil nacional y músculo financiero
Vindman saltó a la fama como testigo estrella durante el primer juicio político contra Donald Trump, cuando arriesgó su puesto para denunciar que el presidente presionaba a un gobierno extranjero para obtener beneficios políticos. Al año siguiente se retiró del Ejército, citando el «acoso» y la «intimidación» de Trump. Desde entonces ha sido analista de seguridad nacional y experto en Ucrania en programas como The Rachel Maddow Show.
Ese perfil nacional le ha permitido recaudar fondos por encima de la propia Ashley Moody, quien fue designada al escaño que dejó el secretario de Estado Marco Rubio a principios de 2025. De hecho, en los últimos dos trimestres Vindman superó a Moody en recaudación.

Vindman ha prometido no aceptar donaciones de comités de acción política corporativos y ha adoptado posturas populares entre los votantes demócratas, como oponerse a que los miembros del Congreso compren acciones.
La guerra en Gaza divide a los candidatos
Uno de los puntos más sensibles de la campaña es la posición sobre Israel y Palestina. En julio, Vindman dijo que «esta guerra ha ido demasiado lejos», aunque calificó a Israel como un «socio generacional» de Estados Unidos. No ha descrito la campaña israelí como un genocidio.
Nixon, en cambio, ha usado la palabra genocidio en repetidas ocasiones. En 2023 presentó en la Cámara de Florida una resolución para pedir «una desescalada inmediata y un alto el fuego en el Estado de Israel y la Palestina ocupada». La propuesta fue rechazada por 104 votos contra 2.
«Estamos en 10,000 palestinos muertos. ¿Cuántos serán suficientes?», dijo Nixon entonces. Esa cifra ha superado desde entonces las 73,000 víctimas.
El contexto ha cambiado para el Partido Demócrata. Un estudio del Pew Research Center de abril encontró que el 80% de los votantes de tendencia demócrata tiene opiniones algo o muy desfavorables hacia Israel.
Para McMillan, la postura de Nixon puede inspirar a votantes progresistas que de otro modo se quedarían en casa, mientras que la posición tibia de Vindman podría pasarle factura. «Algunos votantes progresistas simplemente no ven tu liderazgo si no te alineas con ellos en esos temas», dijo.
Encuestas: Nixon rinde mejor contra Moody
Una encuesta de julio de la Universidad del Norte de Florida mostró que Nixon se desempeña mejor contra Ashley Moody que Vindman. Aun así, Moody lidera a ambos demócratas por ocho y diez puntos, respectivamente.
Para algunos observadores, ese dato refuerza la idea de que los nominados progresistas podrían rendir mejor contra los republicanos que los demócratas más centristas.
Redes sociales y activismo negro: la controversia Vindman
La campaña también ha estado marcada por videos virales. Durante la gala anual Leadership Blue del Partido Demócrata de Florida, creadores de contenido grabaron a Vindman alejándose rápidamente mientras le hacían preguntas. El partido dijo en su momento que Vindman no había confirmado su participación para hablar con los creadores. El equipo del candidato, por su parte, aseguró que mantienen una vigilancia extra después de que figuras de la derecha lo han seguido y filmado.
Los videos encendieron a activistas negros que apoyan a Nixon.
«Los votantes negros no están confundidos. Están viendo a un partido que sigue pidiendo su lealtad mientras les da migajas, tokenismo y candidatos que no eligieron, y están respondiendo en consecuencia», escribió la activista Chanae Jackson, con sede en Gainesville, en Facebook.
Una primaria impredecible con menos de tres semanas por delante
Vindman conserva ventajas importantes, como su enorme capacidad de recaudación y una base de donantes nacional. Además, la primaria de agosto está abierta solo a demócratas registrados, lo que podría atraer a votantes más leales al partido que favorezcan al exteniente coronel, según McMillan.
El jueves, en Tallahassee, Vindman dijo que no cree que los demócratas de Florida se inclinen por candidatos progresistas como ha ocurrido en estados como Nueva York. «Creo que los floridanos tienden a ser mucho menos impulsados ideológicamente y están más enfocados en candidatos pragmáticos y prácticos que puedan ofrecer alivio real y con una trayectoria sólida», afirmó. «Atacé algunos de los desafíos más serios que enfrentó esta nación en materia de seguridad nacional. Combatir la corrupción y reducir los costos es un desafío que puedo asumir y es un buen punto de contraste con cualquiera a quien me enfrente».
Nixon, mientras tanto, insiste en que su historia de lucha local la hace más fuerte que cualquier aparato de recaudación. La respuesta final estará en las urnas el 18 de agosto.