Whoop: De la Élite Deportiva a la Monitorización de Salud Continua
Durante la mayor parte de una década, Whoop se vendió como un arma secreta para atletas serios. Nombres como LeBron James, Michael Phelps, Cristiano Ronaldo, Patrick Mahomes y Rory McIlroy han sido usuarios de esta pulsera de fitness. El mensaje era claro: los mejores del mundo confían en este dispositivo para rastrear sus cuerpos.
La estrategia funcionó. Fundada por Will Ahmed en su último año en Harvard, la empresa con sede en Boston opera ahora en más de 200 países. Según Ahmed, los ingresos crecieron más de un 100% el año pasado y la compañía alcanzó un flujo de caja positivo.

Un Nuevo Capítulo: Más Allá del Rendimiento
Ahmed, de 36 años, quiere que Whoop sea menos una herramienta de rendimiento y más un salvavidas. Su visión es un monitor de salud continuo que no solo ayude a recuperarse de un entrenamiento, sino que algún día pueda alertar, sin previo aviso, sobre un posible ataque al corazón.
Características Médicas Innovadoras
- Monitorización de ECG y Detección de Fibrilación Auricular: Capacidad para identificar latidos irregulares que pueden derivar en un derrame cerebral.
- «Insights» de Presión Arterial: Whoop afirma ser el primer wearable en ofrecer esta función, aunque la FDA cuestionó su aprobación el verano pasado, argumentando que constituía un diagnóstico médico.
- Asociación con Quest Diagnostics: Más de 2,000 ubicaciones en EE.UU. permiten a los miembros realizar análisis de sangre y subir los biomarcadores directamente a la app, donde un clínico revisa los resultados junto con los datos de Whoop.
- Health Span: Calcula tu edad biológica. Lanzada en mayo del año pasado, Ahmed dice que se ha convertido en la función más popular de la compañía.
Un Modelo de Negocio Exitoso y una Filosofía de Diseño Única
El modelo de suscripción, que incluye el hardware y el software por entre $200 y $360 al año, ha demostrado ser notablemente adhesivo: el 83% de los usuarios activos mensuales abren la app cualquier día dado.
El dispositivo en sí no tiene pantalla, notificaciones ni contador de pasos. «Si tienes una pantalla, entonces eres un reloj», explica Ahmed. Esta decisión permite usar Whoop junto con cualquier reloj que ya se posea, e incluso puede esconderse en la ropa, como en una manga para el bícep o un sujetador deportivo.

Competencia y Expansión del Mercado
Whoop no está sola en esta evolución. Oura, la empresa finlandesa detrás del anillo inteligente, se ha convertido en su rival más directo. Ambas compañías anunciaron asociaciones para análisis de sangre con un día de diferencia el otoño pasado y reportan que las mujeres son su segmento de crecimiento más rápido.
Aunque Whoop tiene una base de usuarios que se inclina más hacia los hombres, su negocio se divide ahora de manera casi equitativa entre EE.UU. y el resto del mundo.
La Validación Orgánica de los Atletas
El valor de Whoop se vio subrayado recientemente cuando el Abierto de Australia instruyó a jugadores como Carlos Alcaraz a quitarse las pulseras durante el torneo, a pesar de la aprobación de la Federación Internacional de Tenis. Los jugadores se resistieron, generando cobertura mediática y destacando la adopción orgánica del dispositivo.
El Futuro y una Posible OPA
Whoop emplea a unas 750 personas y está en proceso de contratar a 600 más. Mientras se especula sobre una posible Oferta Pública Inicial (OPI), especialmente con Oura también explorando esa opción, Ahmed se mantiene enfocado: «Si nos centramos en construir una gran tecnología y hacer crecer nuestro negocio, estaremos contentos con Whoop cuando seamos una empresa pública».
La Visión del Fundador
Will Ahmed, ex capitán del equipo de squash de Harvard, comenzó a construir Whoop en 2011 para resolver un problema personal: el sobreentrenamiento sin una forma fiable de medir su impacto. Para él, emprender es «sin duda, lo más extraordinario que puedes hacer en tu carrera», pero advierte que requiere un umbral de dolor razonablemente alto y una obsesión genuina por el problema a resolver.
Whoop continúa su camino, transformándose de un accesorio para optimizar el rendimiento atlético en un compañero de salud integral con ambiciones que podrían, literalmente, cambiar vidas.