Uber se transforma: de viajes compartidos a superapp de viajes
En una entrevista exclusiva, Sachin Kansal, director de producto de Uber, detalló los ambiciosos planes de la compañía que van mucho más allá del transporte de pasajeros y la entrega de comida. Con 51 millones de miembros en Uber One y 1.500 millones de viajes anuales fuera de la ciudad de origen, Uber busca consolidarse como una plataforma integral de viajes, aliada con gigantes como Expedia y desarrollando tecnologías clave como AV Labs para la recolección masiva de datos de conducción.
Hoteles, botes y compras: la nueva cara de Uber
Kansal explicó que el tema central de este año es el viaje: «1.500 millones de viajes en la plataforma ocurren fuera de la ciudad de origen, así que sabemos que viajar es un caso de uso muy común«. La gran apuesta es la integración con Expedia para reservar hoteles directamente desde la app, además de funciones como «shop for me» (compras por encargo) y alquiler de botes en Europa. Según Kansal, «los viajes son la tercera pata del banco: teníamos viajes compartidos, luego agregamos Eats, y ahora añadimos viajes«.
Servicios financieros para conductores y consumidores
Uber ya ofrece la Uber Pro Card, una tarjeta de débito para conductores que les permite transferir sus ganancias. Además, experimentan con productos financieros para comerciantes en algunas regiones. Para los consumidores, los Uber Credits vinculados al programa de membresía ofrecen recompensas, como un 10% de reembolso en hoteles para miembros de Uber One. Sin embargo, Kansal descartó crear su propio producto «compra ahora, paga después» y prefieren asociarse con expertos en el tema.
Robotaxis y la compleja relación con Waymo
Uber mantiene una alianza con Waymo en ciudades como Austin y Atlanta con cientos de vehículos autónomos. No obstante, en Phoenix decidieron mutuamente dar por terminado el piloto inicial. «Waymo es un excelente socio, pero en muchas ciudades también es un competidor«, señaló Kansal. Uber no busca ser un proveedor de autonomía de nivel 4, sino «tender las pistas para trabajar con múltiples actores«, manteniendo una red híbrida de conductores humanos y vehículos autónomos para equilibrar oferta y demanda.

AV Labs: la apuesta por datos de conducción
Uno de los movimientos más estratégicos es la creación de AV Labs, una unidad de negocio de seis meses que equipa cientos de vehículos con sensores para recopilar millones de millas de datos de conducción. Esto ayuda a resolver el problema de los casos extremos (edge cases) en la conducción autónoma. Kansal destacó que Uber aporta su experiencia operativa: «Manejamos 25 millones de objetos perdidos al año; ¿cómo gestionas eso operativamente en un mundo autónomo?» Además, Uber vende datos etiquetados a empresas de inteligencia artificial generativa, aunque aclaró que no se graban conversaciones durante los viajes; los conductores realizan tareas de etiquetado fuera de servicio y reciben pago por ello.
Inteligencia artificial que los usuarios ya notan
La IA ya está presente en funciones como el asistente para conductores que sugiere zonas de alta demanda, el asistente de carrito de compras en Uber Eats («quiero leche, huevos, pan») y la posibilidad de solicitar un viaje por voz indicando equipaje y pasajeros. Kansal vislumbra un futuro donde un agente de IA planifique y reserve todo el viaje, aunque reconoce que «es más fácil decirlo que hacerlo; queremos asegurarnos de que funcione bien«.
Con un enfoque en la calidad sobre la cantidad de nuevas ideas, Kansal dedica entre el 70% y 80% de su tiempo a perfeccionar los productos existentes, y conduce y entrega personalmente para entender la experiencia del usuario. Uber avanza hacia convertirse en una «superapp» de viajes, pero sin dejar de ser una plataforma de movilidad y entregas.