El Fin de una Era en South Beach
El icónico club diurno Nikki Beach, un elemento fijo de South Beach durante décadas, probablemente esté entrando en sus últimos meses de operación. Su contrato de arrendamiento con la ciudad de Miami Beach vence en mayo, y su futuro está en juego entre planes de redevelopmento y una disputa legal.

Vencimiento del Contrato y Nuevas Propuestas
Dos juntas de la ciudad están listas para votar en las próximas semanas sobre una propuesta de los futuros operadores del sitio, Boucher Brothers y Major Food Group. Este equipo fue elegido para redevelopar la propiedad municipal después de un proceso controvertido en 2023.
Cambios en los Planes: ¿»Bait and Switch»?
Los dueños de Nikki Beach, sin embargo, siguen luchando —en los tribunales y públicamente— por salvar su negocio. En sus documentos más recientes, Boucher Brothers y Major Food Group proponen demoler el edificio existente de Nikki Beach y erigir una nueva estructura, un cambio significativo respecto a los planes iniciales de 2023 que hablaban de una renovación. La nueva propuesta también añade un nivel subterráneo para estacionamiento y almacenamiento que no estaba incluido originalmente.
Los abogados de los propietarios de Nikki Beach han calificado la solicitud como un clásico «bait and switch» (cebo y cambio), argumentando que viola un requisito municipal de «conformidad sustancial» con los diseños conceptuales anteriores.
Próximas Votaciones Clave
La Junta de Planificación debía reunirse este martes, pero la sesión fue cancelada por falta de quórum. Ahora, tomará la propuesta el 3 de febrero. Por su parte, la Junta de Revisión de Diseño tiene programado considerar el proyecto este jueves. La aprobación final dependerá también de la Comisión de la Ciudad.

Detalles del Proyecto «Pier Park» o «Major Beach»
La aplicación de Boucher Brothers y Major Food Group, titulada «Pier Park», visualiza un destino de primer nivel que incluiría varios restaurantes, un club de playa, una piscina, un club de fitness y espacio minorista. Los renderings sugieren que el lugar también podría llamarse «Major Beach».
El grupo promete transformar la propiedad en un «destino costero de clase mundial» con una gama de amenidades recreativas, gastronómicas y comerciales de alta calidad. Entre las opciones gastronómicas propuestas se encuentran un restaurante mediterráneo, salones de teppanyaki japonés y un Sadelle’s Café.
Disputa Legal y Proceso de Licitación
En 2023, Nikki Beach demandó a la ciudad después de que las autoridades consideraran un trato sin licitación para el sitio. La ciudad revirtió su postura y sometió el asunto a concurso, pero finalmente rechazó una propuesta de Nikki Beach alegando que sus representantes no cumplieron con una fecha límite para enviar documentos. Los abogados de Nikki Beach argumentan que sí cumplieron el plazo y culpan a una falla en un sistema en línea.
Bajo un acuerdo de concesión de 10 años, el equipo de Boucher Brothers y Major Food Group acordó pagar al menos $50 millones a la ciudad, con pagos de alquiler anual mínimo comenzando en $4 millones y aumentando un 3% cada año. Un arrendamiento de más de 10 años habría requerido la aprobación de los votantes en un referéndum.
El domingo, un juez del Circuito de Miami-Dade desestimó varias partes de la demanda de los dueños de Nikki Beach, mientras permitió que otras avanzaran.
Historia y Legado de Nikki Beach
Si el desafío legal no tiene éxito, marcará el final de un capítulo importante en South Beach. La marca Nikki Beach comenzó en 1998 como un jardín tranquilo junto al océano, nombrado Nikki Café en honor a Nicole, la hija del fundador Jack Penrod, quien murió en un accidente automovilístico a los 18 años. Más tarde se convirtió en Nikki Beach, revolucionando la cultura del club diurno en la zona.
Jack Penrod falleció en febrero a los 85 años. Su esposa, Lucia, sigue siendo la propietaria y CEO de Nikki Beach Hospitality Group, que ahora tiene ubicaciones en todo el mundo.
Conclusión
La disputa en torno a Nikki Beach encapsula la tensión entre la preservación de un ícono local y la evolución urbana. Las próximas semanas, con las votaciones de las juntas y el curso de la batalla legal, definirán si este símbolo de la vida playera de Miami Beach perdura o da paso a una nueva era.