NanoClaw revoluciona la ciberseguridad con una ronda semilla sobresuscrita
En menos de seis semanas, una idea nacida en el sofá de un programador se convirtió en una startup respaldada por 12 millones de dólares en financiamiento semilla, y sus fundadores ya han rechazado una oferta de adquisición de 20 millones de dólares. Así nace NanoClaw, la alternativa segura a OpenClaw que está captando la atención de gigantes tecnológicos y hasta de un ministro de Singapur.

El origen: de un proyecto personal a un fenómeno viral
Todo comenzó cuando Gavriel Cohen (izquierda en la imagen conceptual) escribió las primeras líneas de código de NanoClaw para ayudar a su startup anterior de marketing con IA. La idea era simple: ejecutar agentes de IA en un entorno sandboxed dentro de un contenedor, en lugar de correr directamente en el ordenador con acceso a todos los servicios y credenciales. Pero lo que comenzó como una herramienta interna se disparó tras recibir el respaldo del investigador de IA Andrej Karpathy y, especialmente, del Ministro de Relaciones Exteriores de Singapur, quien calificó a NanoClaw como su “segundo cerebro” en una publicación viral en Facebook.
Inversión y rechazo: la estrategia detrás de los 12 millones
La ronda fue liderada por Valley Capital Partners y contó con la participación de empresas como Docker, Vercel, Monday.com, Slow Ventures y ángeles como Clem Delangue, CEO de Hugging Face. Según Gavriel, “hubo mucho interés entrante: más de 50 fundadores y ejecutivos tecnológicos enviaron mensajes directos pidiendo invertir”. Incluso Delangue contactó diciendo: “Me gusta lo que estás haciendo con NanoClaw”, y tras una conversación técnica, aceptó ser inversionista ángel.
Pero lo más llamativo fue la oferta de adquisición de aproximadamente 20 millones de dólares que los hermanos Gavriel y Lazer Cohen (derecha en la representación gráfica) rechazaron. Ya antes habían recibido una oferta de seis cifras de un VC para comprar el proyecto. Sin embargo, un amigo fundador les dio una clave: los proyectos open source se vuelven exponencialmente más valiosos a medida que crece su comunidad. Así que cerraron su otra empresa, se enfocaron en NanoClaw y el resto es historia.
Alianzas estratégicas y adopción empresarial
Tras el primer boom viral, NanoCo (la empresa detrás de NanoClaw) aseguró asociaciones con Docker y Vercel. Además, empezaron a captar clientes empresariales, una idea que surgió de la propia comunidad. Muchos usuarios técnicos —ejecutivos de grandes tecnológicas— implementaron NanoClaw por su cuenta y luego sus colegas les pedían ayuda. Así nació el servicio de “forward-deployed engineers” para ayudar a las empresas a implementar agentes de IA de forma segura.
“Desde entonces, solo ha escalado. Tenemos muchos miles de personas usando NanoClaw”, afirmó Gavriel Cohen.
Aunque NanoCo no revela nombres de sus clientes empresariales, los hermanos confirmaron que ejecutivos de empresas como Amazon, Gap, Google, Meta, SentinelOne y Accenture ya utilizan NanoClaw.
El futuro de la ciberseguridad con IA en contenedores
La propuesta de NanoClaw se alinea con una tendencia creciente: ejecutar agentes de IA de forma segura en entornos aislados, sin exponer credenciales ni servicios. La startup planea seguir expandiendo su comunidad open source y crecer en el mercado empresarial. Con 12 millones de dólares en el banco y una comunidad de miles de usuarios, la historia de NanoClaw apenas comienza.