El inversor Justin Ernest ha revolucionado la forma en que los family offices acceden a startups de alto crecimiento, eliminando la necesidad de un fondo de capital riesgo tradicional. Con su firma Sabertooth Capital, ha desplegado cerca de $500 millones en una decena de empresas tecnológicas punteras.
Un modelo basado en SPVs
En lugar de lanzar un fondo VC convencional, Ernest utiliza Special Purpose Vehicles (SPV) para ofrecer participaciones individuales en empresas como Anthropic, Anduril, Base Power, Databricks, PsiQuantum y SpaceX. Cada operación se estructura como un fondo independiente, con cheques que oscilan entre $10 millones y $275 millones.
Acceso directo a rondas oficiales
A diferencia de otros intermediarios, Sabertooth participa siempre en rondas de financiación aprobadas por las propias startups. Esto otorga seguridad jurídica y transparencia a los inversores institucionales, quienes no siempre pueden acceder a los cap tables de empresas tan codiciadas.

Reputación ganada con la confianza
Según Benjamin Wagner, CIO de un family office que gestiona el patrimonio de 50 personas, la legitimidad de Ernest es absoluta:
“Justin es auténticamente un inversor. Tiene criterio, experiencia y un alto nivel técnico que lo distingue de otras organizaciones que solo agregan capital.”
De hecho, cuando Wagner intentó invertir directamente en PsiQuantum, el CFO de la startup le recomendó hacerlo a través de Sabertooth.
El valor de la red
El graduado de Harvard Business School atribuye su éxito a su extensa red de contactos. “Mi superpoder es ser el núcleo de mi red, y lo uso estratégicamente”, explicó. Gracias a ello, puede reunir capital de family offices en cuestión de horas, con solo cuatro o cinco llamadas.
Próximos hitos: de Groq a SpaceX
Sabertooth ya ha cosechado un gran éxito con la venta de Groq a Nvidia por $20 mil millones. Ahora, los inversores esperan con expectación la IPO de SpaceX y la cotización de Anthropic prevista para este año. Ernest confía en que estas operaciones validarán aún más su modelo.
Del SPV al fondo tradicional
Aunque hoy opera con SPVs, el objetivo final de Ernest es lanzar un fondo de venture capital convencional. Cree que los sólidos retornos generados demostrarán su historial y atraerán a inversores institucionales. “Quiero estar en la acción, y creo que esta será una de las mejores cosechas de nuestra vida”, concluyó.