Las cifras detrás de la estrategia de Elon Musk
La documentación de la OPI de SpaceX, fechada en 2026, ha revelado por primera vez las finanzas detalladas de xAI, la empresa de inteligencia artificial de Elon Musk que opera Grok y la red social X (antes Twitter). Según los archivos, en 2025 xAI registró pérdidas operativas de $6.4 mil millones sobre ingresos de solo $3.2 mil millones. La brecha entre ingresos y gastos no para de crecer: en 2024 las pérdidas fueron de $1.56 mil millones con ingresos de $2.62 mil millones.
El aumento de ingresos entre 2024 y 2025 provino en gran parte de “soluciones de IA e infraestructura”, que totalizaron $465 millones. De esa cifra, $365 millones corresponden a suscripciones de X y Grok, $88 millones a licencias de datos y $116 millones a publicidad. Sin embargo, los gastos de capital en el segmento de IA se dispararon de $12.7 mil millones en 2025 a $7.7 mil millones solo en el primer trimestre de 2026, lo que representa una tasa anualizada de aproximadamente $30.8 mil millones, más del doble año tras año.
El ambicioso plan de escalar Grok
El archivo de SpaceX revela planes para escalar Grok a “múltiples billones de parámetros”, un salto que requerirá una inversión masiva en capacidad de cómputo. Según el documento, la próxima generación de Grok representa un “cambio radical en la profundidad del razonamiento y la inteligencia general”. Actualmente, Grok AI cuenta con 117 millones de usuarios activos mensuales (a marzo de 2026) dentro de un ecosistema total de 550 millones entre Grok y X, lo que implica que solo una quinta parte utiliza activamente las funciones de IA.
xAI ya opera los centros de datos Colossus y Colossus II, que se construyeron en 122 y 91 días respectivamente y proporcionan en conjunto cerca de 1 gigavatio de potencia de cómputo para entrenamiento e inferencia de Grok. SpaceX afirma que poseer la infraestructura y la integración vertical permite “entrenar e iterar modelos de frontera a menor costo y mayor velocidad”.
“El futuro de la IA estará determinado por el control de la pila física”, reza el documento presentado ante la SEC.
Centros de datos orbitales: el próximo gran salto
Para reducir costos a largo plazo, Musk ha prometido centros de datos orbitales como alternativa más barata. El archivo de SpaceX establece el primer cronograma concreto: 2028 como la fecha más temprana para comenzar a desplegar satélites de cómputo de IA en órbita. Aunque la visión parece de ciencia ficción, la compañía lo incluye como parte de su estrategia de inversión en infraestructura.
Mientras tanto, la competencia no se detiene. Según el mismo informe, Anthropic (cliente y competidor de xAI) espera un salto del 130% en ingresos hasta $10.9 mil millones en el segundo trimestre, lo que le daría su primer beneficio operativo. La carrera por dominar la inteligencia artificial se acelera, y las cifras de xAI y SpaceX muestran que están dispuestos a gastar lo necesario para no quedarse atrás.

La OPI de SpaceX, que fusionó xAI con la compañía espacial en febrero de 2026, podría ser una de las más grandes de la historia, con una valoración potencial de $1.75 billones. Los inversores tendrán que sopesar las enormes pérdidas actuales frente a la promesa de un dominio futuro en la inteligencia artificial.