Condena Histórica por Fraude en Ayudas COVID-19
Malaina Chapman, antigua empleada de la Administración de Pequeños Negocios (SBA), fue sentenciada este viernes a más de cuatro años de prisión por defraudar los programas de ayuda pandémica. El juez federal Rodolfo Ruiz en Miami también le ordenó devolver $1.3 millones a la agencia gubernamental.
Esquema Fraudulento al Descubierto
Chapman (38 años, residente en Hialeah) se declaró culpable en marzo de conspiración para cometer fraude electrónico. Utilizó su conocimiento interno de la SBA para:
- Presentar solicitudes falsas de préstamos COVID-19
- Asesorar al menos a seis cómplices para obtener beneficios de emergencia
- Recibir comisiones ilegales por préstamos aprobados fraudulentamente

Lujo con Dinero Público
Mientras ganaba $57,000 anuales en la SBA, Chapman desvió fondos destinados a empresas en crisis hacia:
- Compras en tiendas de lujo como Louis Vuitton y Chanel
- El arrendamiento de un BMW por $2,300 mensuales
- Financiar su estilo de vida en lugar de nóminas empresariales
Operación Coordinada
Su socia Raisha Kelly (44 años, condado de Palm Beach) recibió en mayo una condena de 5 años de prisión y debe reembolsar $445,000. Juntas desviaron más de $1 millón en ayudas federales durante la crisis sanitaria.
Métodos del Fraude
- Empresas fantasma: Creó compañías ficticias como Upscale Credit Lounge y DA TRAP para recibir fondos
- Documentos falsificados: Presentó declaraciones de impuestos adulteradas y nóminas inventadas
- Beneficios estatales: Hasta usó la firma de su madre fallecida para obtener $15,000 en ayudas de alquiler de Miami

Patrón Recurrente en Florida
El sur de Florida se ha convertido en epicentro de fraudes al programa PPP, con múltiples casos donde los fondos se destinaron a comprar Lamborghinis, Teslas y joyas de lujo en lugar de salvar negocios.
Consecuencias Legales
La investigación liderada por la Oficina del Inspector General del Servicio Postal de EE.UU. resultó en:
- Chapman es la primera exempleada de la SBA condenada a nivel nacional
- Cinco miembros de su red en el sur de Florida ya se declararon culpables
- Los fiscales Dan Bernstein, Eduardo Gardea Jr. y Gabrielle Charest-Turken cerraron el caso