La Armada colombiana interceptó una embarcación sumergible equipada con una antena Starlink, desatando interrogantes y relacionando el hecho al narcotráfico. Se investiga si se trataba de una prueba para futuros cargamentos de droga
Un reciente operativo de la Armada de Colombia ha puesto el foco en una de las empresas de Elon Musk, Starlink, luego del descubrimiento de un «narcosubmarino» no tripulado equipado con una de sus antenas. Aunque el sumergible no transportaba drogas al momento de su incautación, tanto la Armada colombiana como fuentes de seguridad occidentales en la región sugieren que se trataba de un «ensayo de barco tripulado por parte de un cartel de tráfico de cocaína«. Esta conclusión se basa en la extendida práctica de los carteles de utilizar semisumergibles construidos clandestinamente para el transporte de cocaína, embarcaciones que en los últimos años han ampliado su alcance cruzando incluso el Atlántico y el Pacífico.
Este hallazgo en aguas sudamericanas, el primero de su tipo, fue vinculado por el almirante Juan Ricardo Rozo al Clan del Golfo, la principal organización narcotraficante de Colombia. Se estima que la embarcación tenía capacidad para transportar hasta 1,5 toneladas de cocaína. El video difundido por la Armada, que muestra la pequeña nave gris con la antena Starlink en la proa, refuerza la hipótesis de que la embarcación podría haber sido operada de forma remota. Este no es un incidente aislado; en noviembre del año pasado, autoridades indias interceptaron un barco controlado bajo un método similar, transportando un cargamento de metanfetaminas valorado en 4.250 millones de dólares. El almirante Rozo enfatizó que el uso de submarinos autónomos evidencia la «migración de los traficantes hacia sistemas no tripulados más sofisticados«, los cuales son difíciles de detectar y rastrear, permitiendo a las redes criminales operar con mayor autonomía.