La Cámara de Representantes destinó 500 millones de dólares para la isla, con fuerte respaldo bipartidista a pesar de la oposición aislada.
Estados Unidos dio un paso decisivo el pasado viernes al aprobar un paquete de $500 millones destinado a fortalecer las capacidades de defensa de Taiwán. Esta inyección de fondos, parte del proyecto de ley de Asignaciones para el Departamento de Defensa del año fiscal 2026, busca asegurar que la isla cuente con los recursos necesarios para disuadir una posible invasión por parte de China, una postura que el representante republicano Ken Calvert resumió al afirmar que «el financiamiento irá muy lejos para asegurar que Taiwán cuente con los recursos necesarios para ayudar a prevenir una invasión china». La medida, que ascendió a un gasto discrecional total de $831.500 millones, fue aprobada con una votación de 221 a 209, reflejando el compromiso de Washington con la seguridad de Taipéi.
Los fondos, que estarán disponibles hasta septiembre de 2027, serán administrados por la Agencia de Cooperación de Seguridad de Defensa de Estados Unidos bajo la Iniciativa de Cooperación de Seguridad con Taiwán. Esta autorización permitirá al secretario de Defensa, en acuerdo con el secretario de Estado, destinar los recursos a la adquisición de artículos y servicios de defensa, así como a la capacitación militar. A pesar del amplio consenso, la representante republicana Marjorie Taylor Greene intentó, sin éxito, eliminar la asignación a Taiwán. Argumentó que el aumento de la ayuda extranjera a la isla incrementaría su dependencia de EE. UU. y advirtió sobre el riesgo de «provocar la Tercera Guerra Mundial con China», además de señalar la pesada deuda nacional estadounidense como impedimento para la asistencia exterior. Su enmienda fue contundentemente rechazada por 421 votos contra 6, lo que subraya el sólido apoyo bipartidista a la causa taiwanesa en el Congreso. La representante demócrata Betty McCollum, en línea con sus colegas, enfatizó que «Taiwán está amenazada por la República Popular China» y que la ley busca preparar y fortalecer las fuerzas armadas de la isla para mejorar su capacidad de disuasión.