Incertidumbre Presupuestaria Paraliza Donaciones de Cerebros para Estudios Neurológicos
La decisión de la administración de Donald Trump de recortar contratos federales ha generado un caos en bancos de cerebros que colaboran con el Instituto Nacional de Salud (NIH) para investigar enfermedades como Parkinson y ELA. Dos de estos centros almacenadores —con más de 8,000 cerebros— detuvieron temporalmente sus operaciones ante el riesgo de perder financiamiento.

Consecuencias Inmediatas
- Universidad de Maryland: Rechazó hasta 30 donaciones, incluyendo la de James, paciente con esquizofrenia estudiado por el NIH.
- Mount Sinai (NY): Envió avisos de despido a 23 empleados y suspendió recepción de 2 cerebros semanales.
- Plazo crítico: Solo hay 24 horas post mortem para preservar un cerebro viable.
Impacto Científico y Reacciones Políticas
El NeuroBioBank del NIH —que provee tejidos cerebrales gratis a investigadores— podría colapsar. «Sin este programa, estudiar muestras humanas sería prohibitivo», advirtió Tom Blanchard, director del banco de Maryland.

«Trump está saboteando deliberadamente al NIH», denunció Patty Murray, senadora demócrata.
Futuro Incierto
Aunque los contratos se extendieron por 6 meses, la renovación definitiva en octubre sigue en duda. «Si reducen fondos, tendremos que despedir personal otra vez», alertó Blanchard. Casos como el de la Iniciativa de Salud Femenina —que casi pierde $4 millones en muestras biológicas— evidencian un patrón de recortes abruptos.