El Boom de la IA Enfrenta una Fuerte Resistencia Pública y Legislativa
A lo largo de Estados Unidos, el descontento ha estallado por la proliferación de granjas de servidores que acompañan el auge de la inteligencia artificial. La ira ha crecido tanto que comienza a cambiar las agendas legislativas, llevando a algunos estados y comunidades a considerar prohibiciones temporales sobre el desarrollo de nuevos centros de datos.

Moratorias Estatales y Locales: Una Tendencia en Alza
Este mes, Nueva York se unió al movimiento con una propuesta audaz para detener la expansión local de la nube. Un nuevo proyecto de ley impondría una moratoria de tres años en la emisión de nuevos permisos para la construcción de centros de datos en todo el estado, mientras los reguladores estudian su impacto ambiental y económico. Los coautores, la senadora estatal Liz Krueger y la asambleísta Anna Kelles, han calificado la legislación como la «más fuerte» presentada en el país.
Aunque aún no se han aprobado moratorias a nivel estatal, las prohibiciones locales se multiplican rápidamente. Semanas antes, el Concejo Municipal de Nueva Orleans aprobó una pausa de un año para toda nueva construcción. A principios de enero, Madison, Wisconsin, promulgó una ley similar tras protestas contra proyectos tecnológicos regionales. Políticas parecidas han surgido en puntos calientes de construcción como Georgia y Míchigan.
Preocupaciones Ambientales y una Crisis Energética
Los activistas ambientales llevan tiempo apuntando a los centros de datos, pero ahora las preocupaciones llegan desde altos cargos políticos, alimentadas por un enojo populista contra la industria tecnológica. En la conservadora Florida, el gobernador Ron DeSantis anunció una «carta de derechos de la IA» que da a las comunidades el derecho a limitar nuevas construcciones. En el liberal Vermont, el senador Bernie Sanders ha sugerido una moratoria nacional. Y en Arizona, la gobernadora Katie Hobbs apoyó retirar los incentivos fiscales a la industria.
Justin Flagg, director de comunicaciones para la oficina de la senadora Krueger, vinculó la legislación de Nueva York con lo que llamó la crisis de asequibilidad energética en el estado, donde un grupo de 30 legisladores pidió a la gobernadora Kathy Hochul que declare un «estado de emergencia energética».
La Industria Reacciona: Lobbying y «Shadow Grids»
La resistencia política surge justo cuando las grandes tecnológicas planean gastos masivos. Los cuatro mayores inversores —Amazon, Google, Meta y Microsoft</strong— prevén desembolsar 650.000 millones de dólares en gastos de capital el próximo año, destinados en su mayoría a centros de datos.
Sin embargo, la velocidad y escala de estos proyectos los han hecho impopulares. Una encuesta de Echelon Insights encontró que el 46% de los encuestados se opondría a un centro de datos en su comunidad, frente a un 35% a favor. La industria ya está planeando un «blitz de lobbying» y publicidad dirigida para cambiar la opinión pública.
En respuesta a las preocupaciones sobre la red eléctrica, las grandes empresas prometen pagar por sus adiciones a la red, a menudo instalando fuentes de energía privadas. Se informa que Silicon Valley busca construir su propia «shadow grid» o red eléctrica paralela. Un ejemplo es xAI, la startup de IA de Elon Musk, que en su centro de datos «Colossus» en Memphis, Tennessee, construyó turbinas de gas metano acusadas de contaminar la comunidad local. La EPA dictaminó que la operación requería permisos de calidad del aire, y activistas ambientales planean demandar a la empresa.
El Debate Fiscal: ¿Fin a los Beneficios Tributarios?
Durante años, las comunidades han incentivado el desarrollo de centros de datos mediante exenciones fiscales. Un análisis reciente encontró que 42 estados ofrecen exenciones totales o parciales del impuesto sobre las ventas, con un costo de unos 6.000 millones de dólares en ingresos perdidos en cinco años.
Ahora, más estados reconsideran estos beneficios. En Georgia, el senador estatal Matt Brass presentó un proyecto para eliminar la exención, argumentando que las empresas tecnológicas no necesitan el dinero extra y que el clima empresarial del estado ya es atractivo. En Ohio, legisladores demócratas han introducido una propuesta similar. Mientras, en Colorado, el representante estatal Alex Valdez busca consagrar el vacío legal para los próximos 20 años, viéndolo como un incentivo para atraer inversión.
¿Un Punto de Inflexión?
Las moratorias buscan dar a las comunidades un respiro para evaluar los costos y beneficios a largo plazo. Con un gasto industrial récord y una oposición pública en aumento, la carrera por la capacidad computacional de la IA se enfrenta a un escrutinio sin precedentes, marcando un punto de inflexión crucial en la relación entre la tecnología, la política y la comunidad.