La alcaldesa Eileen Higgins anticipa tres escenarios presupuestarios ante la incertidumbre fiscal
La ciudad de Miami se enfrenta a un futuro financiero incierto. La alcaldesa Eileen Higgins, la primera demócrata en ocupar el cargo en 30 años, reveló que su administración está preparando tres posibles planes de gasto para el año fiscal que comienza en octubre, debido a la posible eliminación de impuestos a la propiedad promovida por el gobernador Ron DeSantis. “Vamos a presupuestar como siempre, pero tenemos que tener contingencias”, declaró Higgins durante un evento inmobiliario de Bisnow.
Los números detrás de la crisis
El presupuesto operativo actual de Miami asciende a $1.800 millones. La ciudad espera recaudar cerca de $650 millones en impuestos a la propiedad para el año que finaliza el 30 de septiembre, un incremento del 10% respecto al año anterior. Más de la mitad del fondo general de la ciudad proviene de estos impuestos. Un recorte del 25% en el presupuesto operativo eliminaría cerca de $500 millones.
¿Qué significa esto para los residentes?
Higgins advirtió sobre las consecuencias inmediatas: “Tus parques van a cerrar. No habrá arte extracurricular. No tendremos campamentos para niños. Tus proyectos de drenaje serán cancelados”. En un escenario de reducción del 25%, servicios esenciales como el mantenimiento de espacios públicos y programas culturales desaparecerían.

La propuesta del gobernador DeSantis
El gobernador Ron DeSantis se ha comprometido a incluir una enmienda constitucional en la boleta de noviembre para reducir o eliminar la mayoría de los impuestos a la propiedad no escolares para propietarios de viviendas. Aunque aún no ha presentado un plan detallado, en primavera la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley que recortaría gradualmente esos impuestos durante la próxima década. Sin embargo, la medida no logró pasar el Senado. Cualquier plan que surja de la Legislatura deberá ser aprobado por el 60% de los votantes en noviembre.
Protección a la seguridad pública
El proyecto de ley aprobado por la Cámara prohíbe a los gobiernos locales recortar el gasto en seguridad pública como respuesta a cualquier reducción de ingresos por impuestos a la propiedad. Miami planea gastar $686 millones en seguridad pública este año fiscal, su mayor categoría de gasto. “Si los votantes votan a favor de esto en noviembre, tenemos que estar listos. No va a ser una broma”, sentenció Higgins.
Un llamado a la acción
La incertidumbre fiscal obliga a Miami a prepararse para lo peor mientras espera la decisión de los votantes. Los residentes deben estar atentos al impacto que estas medidas podrían tener en su calidad de vida. “Tus parques van a cerrar”, repitió la alcaldesa, subrayando la urgencia de un debate informado.