Hope Florida y Centene: el informe que expone el desvío de fondos en Florida
La noche del miércoles se dio a conocer una copia del informe sellado de un gran jurado del condado de Leon, que determinó que la administración del gobernador Ron DeSantis incurrió en una apropiación indebida de fondos de los contribuyentes al redirigir $10 millones de un acuerdo de Medicaid hacia una organización benéfica estatal. Según el informe, el dinero terminó en manos del Partido Republicano de Florida y de dos comités de acción política controlados por el jefe de gabinete del gobernador, y fue utilizado para financiar actividades políticas. Sin embargo, el informe concluyó que no había pruebas suficientes para presentar cargos penales contra nadie. Continúe leyendo para conocer cómo se movió el dinero, qué papel jugó la Fundación Hope Florida y quiénes aparecen señalados en el informe.
El origen: el acuerdo con Centene
La investigación comenzó en agosto del año pasado, después de meses de reportes y de una investigación de la Cámara de Representantes de Florida sobre las acciones de altos funcionarios de DeSantis en el otoño de 2024 para acelerar un acuerdo legal de $67 millones con el contratista de salud Centene, que había sobrefacturado a los contribuyentes por medicamentos.
En septiembre, funcionarios y abogados modificaron el acuerdo para separar $10 millones y apartarlos de las arcas estatales, dirigiéndolos a la Fundación Hope Florida, una entidad creada por la administración DeSantis para apoyar el programa de la primera dama que busca alejar a los floridanos vulnerables de la asistencia social gubernamental. Poco después, la fundación entregó el dinero a dos organizaciones sin fines de lucro, que donaron la mayor parte a un comité político controlado por James Uthmeier, jefe de gabinete del gobernador. En 2024, esos fondos se usaron para ayudar a derrotar la Enmienda 3, que buscaba legalizar la marihuana recreativa en el estado.
“Aunque no podemos probar quién es el responsable, podemos ver claramente que el dinero de los contribuyentes fue mal utilizado con fines políticos y nos gustaría que se hicieran cambios para evitar que esto vuelva a ocurrir”, señaló el gran jurado.
La “apropiación indebida original”
El informe detalla varias acciones preocupantes y describe la decisión de repartir $10 millones en el acuerdo para la Fundación Hope Florida como “la apropiación indebida original”. Los jurados plantearon preguntas clave: ¿Por qué se modificó el acuerdo original? ¿Quién hizo ese cambio? ¿El gasto de los $10 millones constituyó una conducta criminal o irregular por parte de los funcionarios públicos involucrados?
El gran jurado determinó que el total de los $67 millones era dinero de los contribuyentes y descartó el argumento de la administración de que los últimos $10 millones eran un “bono” que no debía regresar al estado. “A los contribuyentes de Florida se les debían estos $10 millones como parte de los daños”, afirmó el informe.
- Falta de nexos: los jurados no encontraron una conexión clara entre Hope Florida y el acuerdo con Centene, y nadie tenía una comprensión clara de qué hacía la fundación, dónde existía ni cómo operaba.
- Rapidez inusual: las negociaciones fueron apresuradas y “se materializaron rápidamente después de años de inactividad”.
- Sin supervisión legislativa: la administración no destacó la recuperación de millones de dólares y mantuvo a la Legislatura en la oscuridad.
- Sin salvaguardas: no se buscaron licitaciones competitivas ni se establecieron controles para el gasto de los $10 millones.
- Permanencia breve: el dinero solo permaneció en la cuenta de Hope Florida durante un par de días.
Funcionarios bajo la lupa del gran jurado
El informe no presentó cargos porque ningún testigo quiso asumir la responsabilidad por la decisión de enviar los $10 millones a Hope Florida y nadie “tenía memoria” de quién tomó esa decisión. “Casi todos los involucrados son abogados y actuaron siguiendo el consejo de otros abogados. Reconocemos que esto sería un obstáculo para el enjuiciamiento penal”, indicó el documento.
Señalamientos por funcionario
| Funcionario | Señalamiento en el informe |
|---|---|
| James Uthmeier | Jefe de gabinete del gobernador y designado fiscal general; tenía autoridad sobre los involucrados, participó en la dirección del dinero después de que llegara a Hope Florida y su comité Keep Florida Clean fue el principal receptor de la mayor parte de los $10 millones. |
| John Guard | Entonces subprocurador general adjunto; firmó el acuerdo sin garantizar la apropiación adecuada del dinero de los contribuyentes. Actualmente es juez en la Corte de Apelaciones del Segundo Distrito de Florida. |
| Cassandra Pasley | Jefa de gabinete del Departamento de Salud de Florida; también firmó el acuerdo sin hacer la debida diligencia. |
| Joshua Hay | Expresidente de la Fundación Hope Florida; recibió una “donación única” 100 veces mayor que las anteriores y trabajó rápidamente con la junta para entregar los fondos. Su testimonio fue considerado transparente y creíble. |
| Jeff Aaron | Abogado que asesoraba a la junta de Hope Florida; su testimonio no fue creíble y tiene una relación personal y profesional con Uthmeier y DeSantis. |
| Katie Strickland | Subjefa de gabinete del gobernador; fue “la menos informativa” en su testimonio y apenas recordaba detalles del acuerdo. |
| Jason Weida | Director de la Agencia para la Administración de Atención Médica (AHCA) y actual jefe de gabinete del gobernador; sus explicaciones fueron descartadas por los jurados. |
Uthmeier no fue entrevistado por el gran jurado. Hay dijo al gran jurado que fue Aaron quien le informó que Hope Florida recibiría $10 millones, pero Aaron aseguró que no estaba al tanto del acuerdo con Centene cuando revisó la primera solicitud de subvención de $5 millones de Secure Florida’s Future. El informe también señala que mensajes de texto muestran que Uthmeier alentó a una de las organizaciones que recibió un aporte de $5 millones de la Fundación Hope Florida a solicitar el dinero.
Las organizaciones que recibieron $5 millones y las solicitudes cuestionadas
El gran jurado determinó que Secure Florida’s Future y Save Our Society from Drugs recibieron $5 millones cada una de la Fundación Hope Florida y tergiversaron en sus solicitudes de subvención cómo pensaban utilizar los fondos.
- Secure Florida’s Future, una organización de bienestar social afiliada a la Cámara de Comercio de Florida, dijo que usaría el dinero para “aumentar el conocimiento de los esfuerzos de Hope Florida en el sector privado utilizando un enfoque basado en datos” y “reclutar socios comerciales y comunitarios para avanzar en esta necesaria causa”.
- Save Our Society from Drugs afirmó que el dinero “apoyaría causas promovidas por la organización, incluyendo prevenir el uso de drogas, aumentar el acceso a la atención y promover la recuperación de las personas y familias de Florida”.
Por la naturaleza acelerada de los fondos y su rápida distribución, el gran jurado concluyó que el dinero fue “malversado como parte de un esquema sofisticado para financiar actividades políticas”.

¿Qué sigue? La necesidad de cambios
El gran jurado dijo que, aunque no puede probar quién es responsable, espera que se realicen cambios para evitar que esta situación vuelva a ocurrir. La falta de memoria de los involucrados y el hecho de que todos actuaron con asesoría legal fueron clave para que no se presentaran cargos criminales.
Este caso sigue generando interrogantes sobre el uso de los fondos públicos en Florida y la necesidad de mayor transparencia en los acuerdos con contratistas de salud.