La rivalidad se reaviva en la última semana de la temporada
Los New England Patriots han logrado lo que parecía imposible: reconstruirse en solo dos años para convertirse en una potencia de la AFC, a solo una victoria y una derrota de los Denver Broncos del primer sembrado de la conferencia. Frente a ellos, los Miami Dolphins llegan con un quarterback rookie y, aparentemente, poco en juego más allá de incentivos individuales y el deseo de cerrar con dignidad.

La visión del entrenador: una cuestión de orgullo y definición
El entrenador de los Dolphins, Mike McDaniel, dejó clara la importancia del partido:
“Tenemos la oportunidad de ganar un partido y no ser barridos dentro de la división. En lo que respecta al futuro, este equipo solo necesita terminar la temporada definiéndose por los mecanismos de respuesta y la resiliencia que puedes demostrar al ir a intentar ganar una victoria”.
McDaniel agregó que, ante un final temprano de temporada, es crucial que la última actuación sea lo mejor de lo que son capaces.
Los jugadores hablan: tono para el próximo año y revancha
Para el tackle defensivo rookie Kenneth Grant, este partido significa mucho:
“No solo es un rival divisional, puede marcar el tono para el próximo año. Una victoria ahora puede impulsarnos al próximo año con confianza”.
Grant recordó el primer enfrentamiento en la Semana 2, donde los Dolphins cayeron 33-27 a pesar de ser favoritos.
“Casi los vencemos, pero casi no cuenta en esta liga”, afirmó.
¿Qué ha cambiado desde aquel primer duelo?
Mucho ha sucedido desde ese primer partido:
- Lesiones clave: Tyreek Hill sufrió una grave lesión en la rodilla izquierda en la Semana 4.
- Cambio en quarterback: La aparente regresión de Tua Tagovailoa (con 15 intercepciones, segundas en la NFL) llevó a un cambio en la Semana 16.
- Altibajos en la temporada: Derrotas dolorosas ante Carolina Panthers y Cleveland Browns contrastaron con victorias esperanzadoras contra Buffalo Bills y, más recientemente, Tampa Bay Buccaneers.
Ahora, los Dolphins llegan con el ímpetu de la victoria sorpresa 20-17 sobre los Buccaneers, donde el quarterback rookie Quinn Ewers mostró destellos de calidad. Ewers comentó:
“El ataque encarna la personalidad del entrenador y del quarterback, así que quiero infundir confianza en cada jugada”.
Crecimiento del equipo y desafío final
El equipo que enfrentó a los Patriots en la Semana 2 era diferente. La línea ofensiva estaba mermada tras la pérdida del 40% de sus titulares (James Daniels y Austin Jackson) en la Semana 1. Además, los rookies defensivos como Kenneth Grant, Jordan Phillips y Zeek Biggers aún no habían encontrado su química. Grant reconoce:
“Era un juego temprano, mejoramos a lo largo de la temporada. Buscamos tener un buen juego, mejor que el primero, para ser honestos”.
Incluso el veterano de nueve años, Rasul Douglas, resumió el sentimiento:
“Quieres terminar con una buena nota. Quieres terminar la temporada como quieres ser recordado”.
¿Qué está en juego este domingo?
Aunque los Patriots luchan por la ventaja de localía en playoffs y los Dolphins solo por el orgullo, este partido es una oportunidad para los Dolphins de sentar las bases para 2026 y evitar ser barridos por un rival divisional que, junto a los Buffalo Bills, dominará la división en el futuro cercano. La posible baja del Pro Bowl running back De’Von Achane es un factor, pero el crecimiento colectivo del equipo, especialmente con Ewers al mando, inyecta esperanza en un cierre de temporada que busca ser memorable.