El pacto, resultado de las negociaciones de alto nivel, recorta la tarifa adicional del 39% a un máximo de 15% para las importaciones suizas, con el país europeo comprometiéndose a inyectar una cifra millonaria en plantas manufactureras en Estados Unidos antes de 2028
Estados Unidos y Suiza anunciaron este viernes un importante acuerdo comercial que suaviza las tensiones arancelarias impuestas por el presidente Donald Trump. Tras intensas negociaciones en Washington, ambos países lograron pactar una reducción significativa a los gravámenes que habían afectado gravemente a productos suizos. El compromiso establece que la tarifa adicional del 39% impuesta sorpresivamente por la administración Trump en agosto —uno de los aranceles más altos en su política de ofensiva comercial global—, se reducirá a un máximo del 15% para las importaciones provenientes tanto de Suiza como de Liechtenstein. Este nuevo tope se aplicará a productos que antes tenían tasas inferiores, mientras que aquellos ya por encima del 15% mantendrán su nivel sin recibir penalizaciones adicionales. En contrapartida, el país alpino se comprometió a asegurar inversiones directas por $200.000 millones en territorio estadounidense antes de 2028.
El entendimiento, gestado tras la visita del ministro de Economía suizo, Guy Parmelin, no solo implica una rebaja de tarifas que beneficia a sectores clave de la economía helvética como la relojería, maquinaria industrial, chocolate y quesos, sino que también busca una mayor integración productiva. El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, anticipó que Suiza planea trasladar manufacturas, incluyendo productos farmacéuticos, equipos ferroviarios y fundición de oro, a plantas en Estados Unidos, además de reforzar la formación profesional dual. Como parte del pacto, Suiza y Liechtenstein también eliminarán algunos aranceles sobre productos agrícolas e industriales de Estados Unidos. Si bien la asociación Swissmem calificó el acuerdo como un «alivio temporal», el presidente de la Federación de la Industria Relojera celebró la rebaja, calificándola de «buena noticia» para un sector que atraviesa dificultades. Ambas naciones esperan cerrar la versión final del tratado durante el primer trimestre de 2026.