Críticas por la Cancelación de un Contrato Histórico para Niños Migrantes
La decisión de la Administración Trump de cancelar abruptamente un contrato de $11 millones con Catholic Charities of the Archdiocese of Miami para albergar y cuidar a niños migrantes no acompañados ha generado una ola de críticas por parte de líderes políticos y religiosos del sur de Florida, incluyendo miembros del propio partido del presidente.

Terminación de un Programa de Casi 70 Años
El arzobispo Thomas Wenski confirmó esta semana que la Oficina de Reasentamiento de Refugiados federal ha terminado un acuerdo mediante el cual la iglesia operaba un programa federal de cuidado de crianza para niños migrantes que ingresaron a EE.UU. solos y sin documentación. Es el programa de este tipo más antiguo del país.
“Nadie nos ha dicho por qué no nos renovaron los fondos. Pero creo que es un poco de juego político”, dijo Wenski, señalando la defensa de la inmigración por parte de la Iglesia Católica.
Justificación de la Casa Blanca y Reacciones Políticas
El gobierno federal notificó a la Arquidiócesis que terminaría la asociación de casi 70 años el 25 de marzo. En un comunicado, la portavoz de la Casa Blanca, Abigail Jackson, afirmó que la terminación del contrato refleja la reducción dramática en la migración no autorizada bajo la actual administración.
“Este ataque extraño no solo es totalmente falso, sino que pierde el punto más amplio de que los menores no acompañados no están haciendo el peligroso viaje a través de la frontera”, escribió Jackson.
Dos miembros del Congreso de Miami-Dade, los representantes republicanos María Elvira Salazar y Carlos A. Giménez, escribieron a las autoridades federales pidiendo la reinstauración del contrato, argumentando que “South Florida siempre ha sido la primera línea de la migración humanitaria en nuestro hemisferio” y advirtiendo sobre crisis en Cuba y Haití que podrían generar una afluencia de migrantes.
Críticas desde Ambos Partidos
La representante Debbie Wasserman Schultz, demócrata del condado de Broward, calificó la decisión como “inimaginablemente vil” y prometió trabajar para restaurar los fondos.
Por su parte, la senadora estatal republicana Ileana García, de Miami, atribuyó el conflicto al asesor de seguridad nacional Stephen Miller, a quien acusó de estar obsesionado con la remoción de niños migrantes. “Su motivación no es si estos niños son traficados o no. Simplemente no los quiere en Estados Unidos”, escribió García en una plataforma social.
Raíces Históricas: La Operación Pedro Pan
El programa de ayuda a jóvenes migrantes de Catholic Charities tiene sus raíces en la Operación Pedro Pan, que comenzó en 1959 para reubicar a hijos de disidentes cubanos. Este icónico puente aéreo rescató a 14,000 niños, muchos de los cuales fueron acogidos por la Iglesia Católica y luego se convirtieron en pilares de la comunidad de Miami.
El Pedro Pan Group Inc., una organización fundada por ex niños no acompañados cubanos, escribió el 8 de abril a la administración Trump expresando su preocupación y pidiendo que se reconsiderara la decisión.