Paraíso en Peligro: La Batalla por los Everglades
Scott y Conny Randolph describen su hogar en la Reserva Nacional Big Cypress como un paraíso natural, donde conviven con la naturaleza y su vecina, una caimán de dos metros apodada «Big Momma». Este idílico escenario ahora enfrenta una amenaza: la construcción acelerada de «Alligator Alcatraz», un centro de detención para migrantes promovido por el fiscal general de Florida, James Uthmeier, y el gobernador Ron DeSantis.

El Proyecto que Divide Florida
Ubicado en el Aeropuerto de Entrenamiento Dade-Collier, al norte de Tamiami Trail, el centro de detención de $450 millones pretende operar desde julio. Uthmeier justificó su ubicación en los pantanos argumentando que los caimanes y pitones serían «guardias de seguridad naturales»: «Si escapan, solo les esperan caimanes y pitones. No hay dónde ir ni esconderse».
Voces Locales en Contra
- Betty Osceola, miembro de la tribu Miccosukee: «Ofenden al caimán usando su nombre para esto. Nuestras aldeas están a menos de 800 metros».
- Talbert Cypress, jefe tribal: «El aumento de tráfico en Tamiami Trail pondrá en riesgo nuestro frágil ecosistema».
- Garrett Stuart, científico ambiental: «Los Miccosukee usaron estos pantanos para sobrevivir guerras. ¿Creen que no habrá dónde esconderse?».

Realidad vs. Percepción
Mientras DeSantis insiste en que el centro tendrá «impacto cero en los Everglades», residentes como los Randolph desmienten la narrativa de un territorio inhóspito: «Tenemos osos, linces, garzas… Es un sistema hermoso y raro». Más de 20 aldeas Miccosukee y negocios locales dependen de este corredor ecológico.
Acciones de Resistencia
Activistas realizarán una protesta este sábado contra lo que consideran una amenaza triple: inmigración, medio ambiente y derechos indígenas. Mientras, Stuart acude diariamente al sitio de construcción para orar con su tambor: «Ruego que la naturaleza nos perdone».