Veredicto y condiciones de liberación
Este miércoles, la jueza de la Corte del Circuito de Miami-Dade, Miguel de la O, dictaminó que Precious Bland, de 43 años, no será internada en una institución de salud mental, pero deberá continuar con tratamiento psiquiátrico. La mujer fue declarada no culpable por enajenación mental por ahogar a su hija de 1 año en una bañera durante un episodio de psicosis relacionada con el COVID-19.
Tres psicólogos testificaron que Bland no requiere hospitalización, pero recomendaron que siga en terapia y tratamiento de salud mental. Uno de ellos indicó que ya recibe terapia por depresión.
Testimonios de psicólogos y condiciones de liberación
Los expertos coincidieron en que Bland no necesita ser internada, pero debe permanecer bajo supervisión psiquiátrica. El juez de la O escuchó los argumentos antes de decidir las condiciones de la liberación condicional de Bland. En Florida, una persona declarada no culpable por enajenación mental puede ser puesta en libertad condicional con un plan de tratamiento y monitoreo periódico.
Reacción de la familia
El esposo de Bland, Evan Bland, testificó vía Zoom que ella no vivirá con él ni con sus hijos, y que no ha visto comportamientos preocupantes. La hija de Bland, Ahlona Willis, declaró ante el juez:
“Es mi mamá otra vez”.
Además, dijo que no tiene preocupaciones y que Bland debe “recibir la ayuda que necesita”.
Amenaza de impeachment al juez
El veredicto del juez de la O llamó la atención del fiscal general de Florida, James Uthmeier, quien afirmó que su oficina “redactará artículos de impeachment”. Sin embargo, expertos legales señalan que ese intento probablemente fracasará.
Los hechos del trágico suceso
El crimen ocurrió el 23 de agosto de 2021 en el hogar de la familia, en la cuadra 3000 de Northwest 99th Street. Allí, Bland ahogó a su hija Emii en una bañera llena de agua con sangre, según el informe de arresto. El esposo intentó detenerla, pero Bland lo apuñaló en la cabeza y el cuello con un cuchillo que pidió a su hija adolescente. La hija también resultó herida en el antebrazo al intentar rescatar a la pequeña.
Cuando llegaron los agentes, Evan Bland les dijo que su esposa “estaba alterada, diciendo que Jesucristo viene y el COVID nos va a matar a todos”, y que insistía en que todos en la casa debían ser bautizados en la bañera.
Un pasado de servicio militar
El abogado de Bland, Larry Handfield, declaró que el homicidio fue una situación aislada vinculada a una infección de COVID-19, y que Bland ahora está enfocada en reconstruir su vida. Destacó que su clienta fue una condecorada oficial de la Marina que sirvió en Iraq y formó parte de la escolta de seguridad del entonces presidente George W. Bush. “Una vez que conoces los hechos, estaba claro que esa conducta no era la persona que vivió durante 43 años”, afirmó.

El juez de la O emitirá su orden por escrito sobre el plan de liberación de Bland al final del día.