Denuncia penal por agresiones en el Senado argentino
La senadora nacional por Tierra del Fuego, Cristina López, radicó este lunes 1 de diciembre una denuncia penal por «lesiones, amenazas y agresiones sexuales» contra personal de seguridad del Senado de la Nación.
Los hechos: una escalada de conflictos
Según la información, el conflicto se desató después de que López jurara por los «30.000 desaparecidos» y la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, ingresara a su despacho, cambiara la cerradura, colocara una faja en la puerta y retirara la placa de la senadora.

«El accionar de Villarruel no tiene antecedentes en la historia democrática. López fue agredida física y sexualmente cuando quiso recuperar los objetos personales que quedaron adentro», remarcaron allegados a la senadora.
Agresión y lesiones constatadas
Este lunes, al intentar recuperar sus pertenencias, personal de seguridad del Senado, que había hecho una barricada con sillones, impidió el acceso y se produjo un forcejeo. Cristina López resultó agredida, sufriendo lesiones constatadas por el médico del Senado, Gustavo Apreda.
- Lesión: Hematoma de 5 por 3 cm en el tobillo derecho
- Síntomas: Dolores internos en el brazo derecho
Tras la constatación médica, la senadora realizó la denuncia penal contra sus agresores.
Contexto político y denuncia institucional
López venía trabajando en el despacho del senador saliente por Salta, Sergio Leavy, tras un acuerdo político comunicado a la Presidencia del Senado. Ningún otro despacho fue intervenido de manera similar, a pesar de acuerdos políticos análogos.
“Que la vicepresidente Villarruel ingrese de manera ilegal al despacho de otro senador nacional es un ataque de extrema gravedad institucional y una violación a la autonomía del Poder Legislativo”, afirmó López.
Y agregó: “Los dueños del Senado de la Nación son los senadores, no la vicepresidenta. Ninguna autoridad puede impedir que un legislador acceda a su lugar de trabajo”.
Impacto en la democracia
La senadora alertó sobre el peligro de este precedente: “Si se permite que una autoridad del Senado pueda castigar a un senador por su postura, mañana se podrá hacer lo mismo con cualquier representante. Es un mensaje muy peligroso para la democracia”.
La denuncia penal ahora sigue su curso, mientras el conflicto político dentro del Senado argentino continúa en desarrollo.