El paro de la CGT paraliza Buenos Aires
Este 19 de febrero, la ciudad de Buenos Aires amaneció con un escenario caótico debido al paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT). La falta de transporte público ha dejado a miles de trabajadores y estudiantes varados, mientras que el precio de los autos de aplicación se disparó, equiparándose en muchos casos con el salario diario de quienes deben movilizarse.

Constitución: el epicentro del colapso
Una de las postales más impactantes se vive en la zona de Constitución, tradicional punto de convergencia de colectivos, trenes y subtes. Hoy, el lugar presenta un panorama desolador, con pocas personas transitando y otras tantas esperando una alternativa para llegar a sus trabajos o regresar a sus hogares, bajo la amenaza de que les descuenten el sueldo si no asisten.
Voces de los afectados: historias de desesperación
Los testimonios recogidos en el lugar reflejan la crudeza de la situación:
- Un vecino relató: «Vine hasta el Hospital Elizalde para sacar un turno, pero está cerrado, solo abrió la guardia y ahora me tengo que volver a casa, pero no sé cómo».
- Un joven estudiante que trabajó toda la noche en un bar explicó: «Tengo que volver a mi casa en Monte Grande, pero no sé cómo viajar porque un auto de aplicación me cuesta lo mismo que lo que me pagan por día».
- Otros trabajadores contaron con la ayuda de sus empleadores: «Con mi compañero tenemos que ir hasta Areco, pero en Puente Saavedra nuestro encargado nos va a pagar un auto de aplicación. Si no trabajamos hoy son casi $50 mil que perdemos y venimos de dos feriados».
- Una mujer que se dirige al Hospital Militar expresó: «Me temo el colectivo de la línea 60, pero no creo llegar a tiempo, lo van a contemplar».
Consecuencias económicas inmediatas
El paro no solo afecta la movilidad, sino también la economía personal de los trabajadores. El aumento en el costo de los viajes en auto de aplicación significa que, para muchos, trabajar ese día implica gastar lo mismo o más de lo que ganarán, poniendo en jaque la subsistencia diaria.
La medida de fuerza de la CGT deja en evidencia la dependencia del transporte público en la ciudad y la vulnerabilidad de los trabajadores ante estas interrupciones.