Avance de la Oposición en la Modificación de DNU
La oposición avanzó hoy con la firma del dictamen del proyecto que modifica la legislación de los decretos de necesidad y urgencia (DNU) en Argentina, en medio de una sospechosa estrategia del interbloque peronista, liderado por José Mayans, quien estampó su rúbrica en disidencia.
Detalles de la Reunión en la Comisión de Asuntos Constitucionales
En una reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales, la senadora peronista Florencia López explicó que los integrantes de la comisión de su bancada firmaron en disidencia con el objetivo de abrirle la puerta a la versión del proyecto que había aprobado la Cámara de Diputados.
Modificación Clave en el Artículo 3
La modificación que la Cámara baja aplicó a principios de octubre fue sobre el artículo 3, que establece que si el Congreso no aprueba el DNU en 90 días, pierde su vigencia. A diferencia del Senado, donde la ley logró los dos tercios, en Diputados ese artículo salió por 127 votos y no logró capitalizar la mayoría absoluta.

Estrategia del Interbloque Peronista y Contexto Electoral
Según deslizaron, la estrategia es del propio Mayans, quien apostaría, al menos, a llevarse algo antes del recambio legislativo que se producirá dentro de un mes tras la arrasadora paliza electoral que propinó La Libertad Avanza (LLA) a la oposición en las elecciones legislativas.
Postura del Kirchnerismo y Otros Sectores
Para reforzar el argumento, fuentes del kirchnerismo indicaron que se conformarían solo con el artículo que dispone que la oposición ya no necesitará mayorías en ambas cámaras para derribar los decretos, por lo que bastaría con rechazarlos en una sola para dejarlos sin efecto.
- Senadores dialoguistas: Varios se mostraron predispuestos a avanzar con el dictamen original que tuvo luz verde en el Senado meses atrás.
- Voces destacadas: Entre ellos, el senador y jefe de la bancada del radicalismo, Eduardo Vischi (Corrientes), y la titular de Asuntos Constitucionales, Alejandra Vigo (Córdoba).
Si el Senado insiste con la versión original, y vuelve a conseguir los dos tercios, lo convierte en ley, lo que añade tensión al proceso legislativo.