Una operación estratégica para el fútbol y los trabajadores
En una movida que sacude el ámbito sindical y deportivo, el Sindicato de Camioneros, liderado por Hugo Moyano, concretó la venta de un importante complejo deportivo de 11 hectáreas al Club Atlético Tigre. El objetivo principal: obtener fondos para saldar el déficit de la Obra Social de Choferes de Camiones (OSCHOCA), que atraviesa una profunda crisis financiera.

Detalles de una venta millonaria
- Vendedor: Sindicato de Camioneros (mutual)
- Comprador: Club Atlético Tigre
- Precio estimado: USD 4 millones
- Extensión: 11 hectáreas
- Ubicación: Los Tulipanes 700, Escobar
- Intermediario clave: Sergio Massa
Según confirmó la Agencia Noticias Argentinas, la transacción se logró gracias a gestiones políticas que incluyeron la intermediación del ex ministro Sergio Massa. Aunque no se revelaron cifras oficiales, el monto rondaría los 4 millones de dólares, un salvavidas para las arcas de la obra social.
“El proyecto del club es utilizar el nuevo complejo deportivo como futuro centro de entrenamiento y concentrar allí las actividades de todas sus disciplinas”, afirmó Martín Suárez, presidente de Tigre.
El anuncio trascendió a fines de mayo, cuando el director técnico Diego Dabove lo mencionó en conferencia de prensa. Desde entonces, la noticia no dejó de generar repercusiones tanto en el ambiente futbolístico como en el sindical.
Tensión interna: Pablo Moyano se planta
Pese a la urgencia financiera, la medida no es unánime dentro del gremio. Pablo Moyano, hijo de Hugo y responsable de la obra social, se niega a destinar ese dinero y sostiene que los fondos “pertenecen a los afiliados”, según revelaron fuentes sindicales. Esta división agrega un capítulo más a la compleja interna de la familia Moyano.
Ubicación estratégica y lujosas instalaciones
El predio, situado en Los Tulipanes 700, partido bonaerense de Escobar, a pocos metros del bioparque Temaikén, cuenta con 11 canchas de fútbol, vestuarios equipados, una pileta y un sector de quinchos. Una verdadera joya inmobiliaria que Tigre planea convertir en su centro de alto rendimiento.
Con esta venta, el sindicalismo y el fútbol argentino se entrecruzan en una historia de números rojos, alianzas políticas y disputas familiares que seguirá dando que hablar.