El fenómeno global de impugnación institucional
Buenos Aires, 8 de marzo – El economista y exdiputado nacional Luciano Laspina sostuvo que en el mundo existe un creciente cuestionamiento a las instituciones y advirtió que ese fenómeno también impacta en la Argentina. “Hay una suerte de erosión de la reputación de todo lo establecido. Hay un nivel de impugnación de las instituciones a nivel global”, afirmó al analizar el clima político actual y sus efectos sobre las democracias y el clima de inversiones.

Argentina frente a la reconversión productiva
El flamante director ejecutivo del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) explicó que el nuevo desafío de la entidad será pensar políticas públicas de largo plazo para un país atravesado por transformaciones económicas profundas. Según señaló, Argentina enfrenta una “reconversión productiva brutal” tras décadas de economía cerrada, en un contexto internacional marcado por cambios geopolíticos y tecnológicos.
“Argentina enfrenta un montón de desafíos por delante porque está cruzada por una reconversión productiva muy fuerte después de casi veinte años de una economía muy cerrada y desintegrada respecto del mundo”, sostuvo en diálogo con Splendid AM 990.
En ese sentido, remarcó que el rol de centros de estudio como CIPPEC es “pensar la Argentina en los próximos diez o veinte años”, lejos de la urgencia de la coyuntura política.
La reforma laboral y el empleo: un marco necesario pero insuficiente
Consultado sobre la reforma laboral impulsada por el gobierno, Laspina consideró que se trató de una medida necesaria, aunque aclaró que no alcanza por sí sola para generar trabajo. “La reforma laboral no crea empleo; es el crecimiento lo que crea empleo. Lo que genera es el marco para que ese empleo sea en blanco”, explicó.
El economista remarcó que el país arrastra más de una década sin crecimiento sostenido del empleo formal. “La economía no crece hace quince años y, obviamente, los empleos formales tampoco”, indicó, al tiempo que señaló que los cambios tecnológicos y las nuevas formas de trabajo obligan a actualizar la legislación laboral.
Deterioro de la confianza y lecciones desde Uruguay
En el plano político, Laspina describió un proceso internacional de deterioro de la confianza pública en instituciones tradicionales como los parlamentos, las universidades o los partidos políticos. A su entender, esa dinámica genera tensiones en las democracias y complica el clima de inversión. “Eso debilita las democracias y genera tensiones. También debilita el clima de inversiones”, sostuvo.
Frente a ese escenario, planteó la necesidad de fortalecer el diálogo político y recuperar consensos básicos. Como ejemplo, mencionó la estabilidad institucional de Uruguay. “Hay un código establecido entre presidentes y expresidentes de distintos partidos: cuando las papas queman por Uruguay, se hablan y llegan a acuerdos. Por eso han tenido una democracia tan estable”, señaló.