La judicialización de la reforma laboral argentina: un proceso sin prisa hacia la Corte Suprema
Una vez que se logre su aprobación en el Congreso, la reforma laboral que impulsa el sindicalismo enfrentará un extenso y complejo proceso de judicialización que, según expertos, podría llegar hasta la Corte Suprema de Justicia.

El camino judicial, paso a paso
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, el constitucionalista Carlos Lombardi explicó el derrotero legal que seguirá la polémica reforma. «Primero habrá que ver cuál es la estrategia de los abogados que asesoran a la CGT. Se puede atacar la ley toda en general alegando la inconstitucionalidad porque lesiona los principios que protegen los derechos laborales o se puede atacar por artículos», detalló el letrado.
- Inicio: La judicialización comenzará en la Cámara del fuero laboral.
- Apelaciones: El Gobierno apelará en la instancia superior a la Cámara.
- Recursos internacionales: Las centrales obreras seguramente recurrirán a los tribunales internacionales.
- Escalada: El proceso seguirá escalando instancias hasta llegar a la Corte Suprema.
«En general, casi nunca es rápida la llegada a la Corte», remarcó Lombardi.
La Corte Suprema: el final del camino, sin plazos y con una salida política
El máximo tribunal no tiene plazos para resolver y, según Lombardi, incluso tiene la posibilidad de recurrir al artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial. «El artículo 280 para decirlo fácilmente significa un ‘no te juzgo y te rechazo el recurso que sea’, dejando firme lo que había decidido la instancia anterior», planteó el experto.
«La Corte es muy política, si le parece bien lo que está firme hasta esa instancia puede recurrir a este movimiento y listo», agregó Lombardi, subrayando el carácter estratégico y a menudo definitivo de la última instancia judicial del país.
¿Qué significa la judicialización para la reforma?
Este proceso implica que, incluso tras una eventual aprobación legislativa, la reforma laboral podría quedar suspendida o sujeta a interpretaciones judiciales durante años, generando un escenario de incertidumbre jurídica tanto para trabajadores como para empleadores.
La batalla legal promete ser extensa y marcará un nuevo capítulo en la pugna entre el gobierno, los sindicatos y el poder judicial en la Argentina.