Una trayectoria que une el escenario, el Congreso y los despachos del fútbol
Con una carrera que zigzaguea entre la producción teatral, la política y los negocios con el deporte, Javier Faroni se ha erigido como una figura clave en la caja de pandora de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), especialmente tras revelarse una trama de presuntos desvíos millonarios al exterior y oscuros crecimientos patrimoniales del clan Tapia.

De cadete teatral a diputado: los orígenes de una red de influencias
Marplatense de nacimiento, el destino de Faroni cambió a los 11 años al conocer al mítico actor Carlos Calvo. De ser su cadete y aprendiz, escaló hasta convertirse en un referente de la producción teatral en las temporadas de verano.
En un giro copernicano, ingresó a la política de la mano del Frente Renovador de Sergio Massa. Su esposa, Erica Gillette, también estaba ligada al massismo desde sus inicios. En 2015, Faroni fue electo diputado bonaerense y, tras un intento fallido por la intendencia de General Pueyrredón, desembarcó como director de Aerolíneas Argentinas en 2019, al inicio de la gestión de Alberto Fernández.
El cruce con el «Chiqui» Tapia y los suculentos contratos con la AFA
Desde Aerolíneas, y en plena pandemia, le tocó coordinar los vuelos de repatriación de futbolistas. Allí su camino se cruzó con el de Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, forjando un vínculo que sobrevivió a su tormentosa salida de la aerolínea en febrero de 2002, rodeada de denuncias por corrupción.
En diciembre de 2021, un año antes del triunfo en Qatar, la AFA contrató a TourProdEnter LLC, una empresa de Faroni radicada en Miami, como agente comercial exclusivo de los derechos de imagen y logística de la selección en el exterior. Casi en simultáneo, otra de sus empresas, Deportick, se quedó con el negocio de la venta de entradas de la selección y la Copa Argentina.
Expansión y proyectos tras la gloria mundial
Tras la consagración en Qatar, Faroni produjo una Expo de la Scaloneta en La Rural en 2023 e impulsó la fallida Universidad de la AFA. Además, en 2024 adquirió el 80% del club Perugia de la tercera división italiana, según reconstruyó la Agencia Noticias Argentinas (NA).
La investigación por desvíos millonarios y la defensa de Faroni
El caso estalló cuando una investigación periodística destapó el presunto desvío de 42 millones de dólares a empresas en el exterior. Frente a las acusaciones, Faroni firmó un comunicado defendiéndose: admitió su rol como agente comercial de la AFA, pero desmintió cualquier actividad irregular.
«Faroni recorrió otros mundos, y en ese derrotero fue ampliando su red de contactos e influencias», señala el informe que lo coloca en el centro de la tormenta.
Su figura, que pasó de la producción teatral a la sombra del poder en el fútbol argentino, sigue siendo pieza clave para entender los entretelones de una AFA bajo escrutinio.