Una División Inédita en la Política Entrerriana
Por primera vez en la historia política de Entre Ríos, el peronismo competirá fragmentado en cuatro listas distintas en las próximas elecciones nacionales. Este escenario rompe con la tradición de unidad que caracterizó al justicialismo provincial y expone una crisis interna que podría debilitar su performance electoral.

Las Cuatro Vertientes del Peronismo Entrerriano
Fuerza Entre Ríos: El Sello Kirchnerista-Massista
Respaldada por Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa, esta lista presenta a Adán Humberto Bahl y Adriana Meza Torres como candidatos a senadores nacionales. Para diputados, Guillermo Michel encabeza la nómina acompañado por Laura Marianela Marclay, Andrés Ernesto Sabella, María Fabiana Leiva y Jacob Rodrigo Minguillón.
Ahora la Patria: La Opción de Grabois
Impulsada por Juan Grabois y sectores de movimientos sociales, destaca la candidatura a senadora nacional de Carolina Gaillard junto a Javier Schnitman. En diputados, Paola Rubattino lidera la boleta, acompañada por Federico Olano, Eve Kloster, Ignacio Monná y Ludmila Fernández.
Entrerrianos Unidos: El Peronismo de Intendentes y Schiaretti
El exgobernador cordobés Juan Schiaretti encuentra representación mediante esta lista, apoyada por el intendente de Santa Elena, Daniel Rossi, y otros jefes comunales. Los candidatos a senadores son Héctor Maya y Fernanda Sanzberro, mientras que para diputados figuran Gustavo Guzmán, Sofía Gan y Santiago Haddad.
Unión Popular: El Regreso del Peronismo de los 90
Impulsada por el movimiento ETER (Entre Todos Entre Ríos), conformado por dirigentes de fuerte presencia en los años 90. Emilio Martínez Garbino y María Isabel Sola son los postulantes al Senado, mientras que Silvio Farach encabeza la nómina de diputados, acompañado por Gladys Cabrera, Sebastián Schaumann, Patricia Heinrich y Oscar Barzola.
Un Escenario de Alto Riesgo Electoral
Esta fractura en cuatro expresiones distintas evidencia la dificultad del peronismo entrerriano para articular consensos y presenta un panorama de alta fragmentación electoral. Cada lista busca captar diferentes sectores del electorado, desde el kirchnerismo hasta los movimientos sociales, intendentes tradicionales y cuadros de los 90.
El gran desafío será evitar que esta dispersión de votos diluya las chances de retener una representación sólida en el Congreso Nacional, en un contexto político marcado por divisiones internas y competencia fragmentada.