Victoria Pírrica y Fracturas Políticas en las Elecciones Bonaerenses
El cierre de listas para las elecciones del 7 de septiembre reveló un terremoto político en la provincia de Buenos Aires, donde viejas estructuras colapsan y emergen nuevos poderes en medio de una profunda incertidumbre.
El Ocaso Kirchnerista
Por primera vez en dos décadas, el apellido Kirchner desaparece de las boletas bonaerenses. Cristina Fernández perdió capacidad de imposición: intendentes históricos ignoraron sus directivas mientras Máximo Kirchner delegó en Mayra Mendoza y Axel Kicillof amenazó con listas alternativas.
- Fractura: La verticalidad kirchnerista se resquebraja ante decisiones autónomas de los intendentes
- Simbolismo: Ausencia del apellido Kirchner marca un cambio histórico
Karina Milei: La Nueva Jefa
La secretaria general de la Presidencia emerge como operadora todopoderosa de La Libertad Avanza. Controló el cierre de listas desplazando a Santiago Caputo e imponiendo figuras como Diego Valenzuela y Maximiliano Bondarenko – este último con mensaje de «seguridad y orden».

Cambio de Guardia Libertario
El triángulo de hierro se disuelve: Martín Menem y Eduardo «Lule» Menem secundan a Karina, marginando a Caputo quien advertía: «Ni ganando en octubre se gobernará sin aliados».
Economía en la Mira Presidencial
Mientras operadores sellaban alianzas, Javier Milei monitoreaba indicadores clave: dólares financieros, inflación persistente y emisión monetaria. El resultado electoral impactará directamente en su capacidad para sostener vetos y blindar su gestión.
PRO: ¿Extinción o Reinvención?
Con Mauricio Macri ausente, el partido amarillo navega en la confusión. Algunos intendentes rechazaron el acuerdo con LLA mientras Cristian Ritondo y Diego Santilli lideran un proceso que diluye la identidad PRO en el violeta libertario.
El futuro político argentino se juega en estas elecciones donde las certezas desaparecen y las alianzas tradicionales se desvanecen ante nuevos liderazgos y realidades territoriales inéditas.