El Congreso argentino: Senado colapsado por sobredemanda de leyes, Diputados a la espera
Buenos Aires, 4 de julio de 2026 – Con las primeras luces del segundo semestre, el Congreso muestra dos caras bien diferentes: mientras el Senado exhibe un cuello de botella por sobredemanda de proyectos de ley y desacuerdos políticos que obturan el avance de las iniciativas impulsadas por el Gobierno, la Cámara de Diputados avanza a paso ligero con algunos temas puntuales, pero se mantiene a la espera del derrame de la Cámara alta.

Diputados: pocos avances y muchas expectativas
En Diputados, por ahora, el único tema en agenda es el proyecto «anti barras», que lleva el sello de la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, quien había presentado oficialmente la iniciativa el 17 de marzo pasado del año pasado cuando aún fungía como ministra de Seguridad. Se espera que en breve, tal como anunció el Gobierno, ingrese el proyecto que introduce cambios a la ley de Inocencia Fiscal, iniciativa marcada de suma prioridad por la Casa Rosada. La ley de adhesión al tratado internacional de patentes era un compromiso asumido por Argentina en el marco de las negociaciones con Estados Unidos, pero las negociaciones se atascaron y habrá que pulir bastante la redacción para destrabar los acuerdos de Cancillería con la potencia norteamericana. En el camino también quedó la ley de «lobby» o de gestión de intereses, que fue presentada con mucha pompa pero se fue desinflando ante la resistencia de cámaras empresarias y distintas organizaciones de la sociedad civil. Asimismo, en Diputados quedaron en el tintero los cambios a la ley de Financiamiento Universitario votada por la oposición, y no hay perspectivas de que el tema se reflote en el corto plazo.
El embudo del Senado
La enorme mayoría de proyectos que envió el Poder Ejecutivo en el último tiempo fue a través del Senado, porque allí tiene una relación de fuerzas más favorable que en Diputados. Esa avalancha de iniciativas explica la saturación y el cuello de botella en la Cámara alta, situación que se agrava por el atascamiento de proyectos como la inviolabilidad de la propiedad privada, la reducción del régimen de subsidios al gas por zonas frías y la reforma electoral. Es de suponer que la ley sobre propiedad privada, que iba a tratarse el jueves 25 de junio en una sesión fallida del Senado, será parte del repertorio en la convocatoria al recinto que el oficialismo planifica para el próximo 15 de junio, aunque todavía quedan algunos aspectos para zanjar de la letra del proyecto. También ese día se trataría una nueva tanda de pliegos judiciales y la media sanción de la ley Hojarasca, iniciativa que deroga unas 70 iniciativas consideradas obsoletas, y que cuenta con dictamen favorable desde el 17 de junio. En paralelo, el ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger, trabaja para destrabar la nueva ley general de Sociedades. El 24 de junio, el propio ministro se apersonó en el Senado para pedirle a los referentes del oficialismo mayor celeridad. La nueva ley de Salud Mental ya concitó tres plenarios de comisión, pero aún no se pudieron alcanzar acuerdos para dictaminar. Mucho más frías están las modificaciones a la ley de Emergencia en Discapacidad, sin agenda programada. En la reunión en Casa Rosada con bloques de La Libertad Avanza se bajó la instrucción de reencauzar la reducción del Régimen de Zonas Frías, pendiente desde la media sanción en Diputados del 20 de mayo pasado. Allí también se habló del inminente envío al Senado de un proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central. Se acumulan también los proyectos de derogación de la norma de etiquetado frontal de alimentos y de prevención de la ludopatía digital, sin acuerdos suficientes.
Reforma electoral: el nudo gordiano
El proyecto de reforma electoral y política enviado por el Gobierno Nacional ingresó formalmente a la Cámara de Senadores el 22 de abril de 2026. Sin embargo, nunca fue posible anudar acuerdos con sectores dialoguistas y aliados, y la vigencia del escándalo vinculado a Manuel Adorni no hizo sino sumar más ruido. Con la salida del ahora ex jefe de Gabinete, el Gobierno entiende que tiene más aire para reflotar la discusión. El nuevo ministro coordinador, Diego Santilli, junto a Lule Menem y Patricia Bullrich buscan una ingeniería que permita salir del laberinto. La salida sigue siendo difícil porque a los aliados no les convence el instrumento símil «colectoras» ofrecido como alternativa a las PASO, que en la Casa Rosada buscan como mínimo suspender en 2027. El oficialismo calcula que este sistema permitiría contener a gobernadores aliados y evitar el desdoblamiento electoral, en el marco de un régimen de elecciones simultáneas no concurrentes. Según altas fuentes de la conducción de la Cámara baja, el diseño de la herramienta ya está casi listo. Las «colectoras» permitirían a aliados como el PRO y la UCR competir por abajo y obtener bancas propias, sin diluirse en la lista definitiva de La Libertad Avanza, preservando su identidad partidaria. Para la categoría de senadores nacionales no se propone modificación. El peronismo ya empezó a desenfundar sus armas en defensa de las PASO. La UCR en principio también apoya su continuidad, pero algunos senadores «sin tierra» como Flavio Fama, Daniel Kroneberger y Carolina Losada podrían acompañar cambios a cambio de garantías. Otros como Maximiliano Abad, Eduardo Vischi y los cornejistas mendocinos Mariana Juri y Rodolfo Suárez no quieren saber nada con quedarse sin las PASO.
Próximos pasos
En el horizonte inmediato, el Senado deberá resolver la agenda estancada, mientras Diputados espera el desbloqueo para retomar iniciativas clave. La dinámica legislativa de los próximos meses dependerá de la capacidad del oficialismo para conciliar los intereses de sus aliados y destrabar los nudos que hoy paralizan el Congreso.