Escándalo en el Congreso por burla de diputada oficialista a activista ambiental
Este miércoles 25 de marzo de 2026, la audiencia pública por la reforma a la Ley de Glaciares en la Cámara de Diputados se vio sacudida por un hecho de violencia verbal. La diputada de La Libertad Avanza, Karen Reichardt, provocó a la expositora ambientalista Flavia Broffoni con comentarios despectivos, desatando la indignación de los presentes.

El incidente: la «pastillita» que encendió la mecha
En medio de la disertación de la activista chubutense Flavia Broffoni, la diputada Karen Reichardt lanzó en varias ocasiones una burla hacia ella: «¿Por qué no te tomás una pastillita?». La actitud fue calificada de «agresión» y «irresponsabilidad de un grado superior» por parte de la propia Broffoni al finalizar su exposición.
Protesta y respaldo de otras expositoras
La queja de Broffoni no fue aislada. Otra de las oradoras, Sol Basurto Muñoz, representante de brigadistas autoconvocados por los incendios en Chubut, confirmó y respaldó la acusación:
«A mí me acaba de violentar recién mientras hablaba la compañera»
.
Desde el fondo de la sala, ubicada en el anexo del Congreso, se escuchó un grito de indignación que resumió el sentir de muchos:
«¡¿Ustedes nos pidieron que viajáramos miles de kilómetros desde nuestras provincias y se burlan así de nosotros?!»
El debate de fondo: las «últimas reservas de agua» en juego
Más allá de la polémica, la audiencia trataba sobre un tema crucial. Flavia Broffoni advirtió que en la reforma de la ley «se juegan las últimas reservas de agua, que son irreemplazables, insustituibles». La activista fue contundente:
«El daño de esta reforma es irreversible. Reventar las fuentes de agua está mal».
Broffoni también apeló a la magnitud del movimiento ciudadano de oposición, señalando que nunca a una audiencia pública se había anotado tanta gente, y cuestionó la constitucionalidad del proceso.
Un viaje de 2000 kilómetros para decir «lo obvio»
La ambientalista relató la ironía de la situación:
«Me parece extremo haber viajado 2000 kilómetros desde la Patagonia incendiada hasta acá para decir lo obvio que es que sin agua nos morimos. Sin glaciares no hay agua».
Además, se dirigió directamente a las «aseguradoras de las mineras» para advertirles que este proceso «va a viciar cualquier inversión que se atrevan a hacer en este país».