Jorge Capitanich presenta proyecto para derogar el DNU de reforma de inteligencia
El senador nacional del PJ Jorge Capitanich presentó este martes 6 de enero de 2026 un proyecto de ley para dejar sin efecto el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 941/2025, mediante el cual el Gobierno de Javier Milei avanzó en una reforma integral de la Ley de Inteligencia.

En un comunicado, el legislador peronista calificó la medida como “inconstitucional, discrecional y peligrosa”, y advirtió que habilita un salto hacia esquemas de “vigilancia masiva, sin controles democráticos ni debate parlamentario”.
Argumentos del proyecto de derogación
El proyecto de Capitanich se basa en varios ejes de impugnación, utilizando en parte un análisis del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). Se cita textualmente al indicar la creación de una “policía secreta” dadas las atribuciones que otorga el DNU, incluyendo la posibilidad de detener personas sin orden judicial.
Por otro lado, menciona que este decreto pone un manto de legalidad a un “espionaje antidemocrático e inconstitucional”, señalando que, al expandir las facultades de contrainteligencia, se consolida la lógica del “enemigo interno” y se habilita el espionaje por razones políticas, sindicales o periodísticas.
“El Poder Ejecutivo no puede reformar la Ley de Inteligencia por decreto”, afirmó Capitanich, y remarcó que no existe la “necesidad y urgencia” que exige la Constitución para validar un DNU.
El senador aclaró que el Presidente tenía la posibilidad de modificar la Ley de Inteligencia mediante la elaboración de un proyecto, y cerró con una advertencia:
“Este no es solo un DNU. Es la consolidación, vía decreto, de un sistema de control y vigilancia que cercena libertades, concentra poder de manera extrema y nos retrotrae a épocas que creíamos superadas. Es un golpe a la división de poderes y un salto al abismo institucional. El Congreso debe reafirmar su autoridad y derogar este instrumento inconstitucional”.
Concentración de poder y opacidad
Capitanich también cuestionó que el decreto concentre en la SIDE la elaboración, administración y control de todo el presupuesto de inteligencia, configurando un esquema “opaco y discrecional que hace peligrar el control democrático”.

La ley 27.126, que el propio DNU 614 de 2024 derogó, prohibía expresamente prácticas de espionaje por razones políticas, sindicales o periodísticas, según señala el proyecto.
¿Qué sigue?
El proyecto de Capitanich ahora deberá ser tratado en el Congreso de la Nación, donde se espera un debate intenso sobre los límites del poder ejecutivo y la protección de las libertades civiles en materia de inteligencia.