La provincia de Buenos Aires se planta frente a la flexibilización de la VTV
En la jornada del 3 de junio, mientras el Gobierno de Javier Milei reglamentaba los cambios en la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) y la Verificación Técnica Vehicular (VTV), la administración de Axel Kicillof plantó bandera y marcó tajantes diferencias. El ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, anticipó que la provincia mantendrá los estándares de control vigentes para «garantizar la seguridad vial de todos los argentinos».

«Escuchamos y vemos en redes sociales hablar del fin de un supuesto monopolio, pero poco se dice sobre cómo se va a garantizar que los controles sigan siendo rigurosos y confiables»
La nueva normativa nacional habilita que talleres particulares que cumplan con condiciones técnicas puedan inscribirse para prestar el servicio de VTV, rompiendo el esquema actual. Marinucci subrayó que la VTV es una herramienta fundamental de prevención de siniestros viales y alertó sobre los peligros de flexibilizar controles sin mecanismos claros de fiscalización.
«La VTV está por una ley provincial vigente. Es una herramienta de prevención que permite detectar fallas mecánicas que pueden terminar en tragedias viales. Cuando el Estado relaja controles en nombre de la desregulación, corre el riesgo de poner en juego la seguridad de millones de argentinos»
Además, el funcionario apuntó contra el abandono de la obra pública nacional: «No deja de llamar la atención que quienes abandonaron la obra pública, paralizaron el mantenimiento de las rutas nacionales y hoy tienen miles de kilómetros deteriorándose, pretendan al mismo tiempo flexibilizar los controles sobre los vehículos. Menos inversión en infraestructura y menos controles nunca puede ser una buena fórmula para la seguridad vial».
Puntos clave del rechazo bonaerense
- Norma provincial: La VTV se rige por ley bonaerense y no será modificada.
- Riesgo de desregulación: Sin fiscalización estricta, los controles podrían perder eficacia.
- Estado de las rutas: El deterioro de la infraestructura nacional agrava el peligro.
El Gobierno de Kicillof ratifica así su postura de mantener estándares altos de seguridad vial, en contraste con el plan de liberalización que impulsa la Casa Rosada.