Críticas frontales desde el sindicalismo estatal
Este 14 de diciembre, Mercedes Cabezas, secretaria adjunta de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), lanzó duras críticas contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, calificándola de «reforma patronal» que busca «cristalizar una situación de precariedad laboral» en Argentina.

Una solución equivocada para la informalidad
En declaraciones a Radio Rivadavia, Cabezas sostuvo que la solución a la precariedad no pasa por «cristalizarla ni blanquearla», sino en «garantizar que todos los trabajadores y trabajadoras accedan a un empleo con derechos». La dirigente cuestionó la figura del «colaborador» que se pretende introducir en la Ley Bases, equiparándola con «no trabajar» y diluyendo el concepto de relación laboral.
«El tema se está debatiendo internacionalmente y la solución no pasa por modificar las leyes a la baja», afirmó, citando el ejemplo de México donde se redujo la jornada laboral para crear más empleo registrado.
Los puntos más polémicos de la reforma
Cabezas detalló los aspectos que considera más preocupantes de la iniciativa oficialista:
- Banco de horas: Permitiría al empleador decidir «qué días trabajás ni cuántas horas», eliminando la capacidad del trabajador de definir su descanso. La sindicalista lo tildó de «una barbaridad».
- Fin de la ultraactividad: La reforma exigiría renegociar en un año todos los convenios colectivos vencidos, y permitiría a la Secretaría de Empleo «dar de baja» cláusulas con las que no esté de acuerdo, alterando la vigencia automática actual.
- Fondo común de inversiones: La propuesta para reemplazar indemnizaciones genera alerta por su administración y porque «no resuelve uno de los problemas más grandes que tiene la Argentina»: la falta de protección cuando una empresa quiebra.
Apoyo al paro y crítica a la exclusión de plataformas
Consultada sobre el paro convocado por la CGT para el 18 de diciembre, Cabezas manifestó un claro apoyo, señalando que «se está gestando un malestar creciente» y recordando que la sociedad argentina «cuando tiene que decir que no, dice no».
Asimismo, criticó que la reforma no contemple a los trabajadores de plataformas como Rappi o Pedidos Ya, atribuyendo esto a una «falsa mirada del emprendedurismo» y a no querer tocar «los conglomerados que son amigos».
Una mirada cultural sobre el trabajo en negro
La secretaria de ATE también se refirió a un problema «cultural» en Argentina: la idea errónea de que pagar «unos manguitos» sin formalizar no es tener a alguien en negro. Frente a las preocupaciones de las pymes por los juicios laborales, argumentó que cumpliendo con las obligaciones (cargas patronales y preaviso) se termina con «la industria del juicio».