Antisemitismo Digital en América Latina: Un Fenómeno que se Consolida en las Redes
Buenos Aires, 10 de junio de 2026 – El antisemitismo digital mantiene niveles críticos en América Latina y ha desarrollado nuevas estrategias de propagación, según revela el Informe Anual sobre Antisemitismo en Internet 2025 del Congreso Judío Latinoamericano (CJL) y el Observatorio Web. El estudio, que analizó más de 118 millones de publicaciones en español en redes sociales, buscadores, medios digitales y plataformas de video, confirma que los discursos de odio antijudío no han retornado a los niveles previos al ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre de 2023.

De los Picos de Violencia a una Constante Digital
Antes del ataque del 7 de octubre de 2023, el Observatorio Web registraba un promedio de 4.000 mensajes antisemitas diarios en la red social X. Ese día la cifra se disparó a 200.000 publicaciones en una sola jornada, y en todo octubre se contabilizaron 5,9 millones de contenidos antisemitas. Lejos de disminuir, el volumen se estabilizó: en septiembre de 2025 aún se registraron 4,9 millones de mensajes y, en diciembre, incluso con el cese de hostilidades en Medio Oriente, la cifra rondó el millón de publicaciones.
“El cese de hostilidades no produjo una reducción proporcional; parte de estas manifestaciones dejó de depender de la coyuntura para instalarse de manera estable en el ecosistema digital”, subraya el documento.
La Nueva Cara del Odio: Ironía, Desinformación y Sustitución de Palabras
El informe detectó una transformación en las formas de expresión: el discurso de odio ahora se disfraza de ironías, referencias históricas distorsionadas o campañas de desinformación ligadas a la agenda internacional. Asimismo, teorías conspirativas sobre supuestos controles económicos, mediáticos o políticos por parte de los judíos siguen circulando ampliamente y se adaptan a temas de actualidad.
Un hallazgo significativo es que la negación o banalización del Holocausto representa apenas el 0,39% de los contenidos antisemitas en X. En cambio, el 87,63% incluye mensajes que llaman a la destrucción de Israel, niegan su derecho a existir, responsabilizan a los judíos por la situación en Gaza o equiparan el Holocausto con Gaza y a los judíos con los nazis. Otro 12,76% corresponde a comparaciones entre Israel o el sionismo y el nazismo.
Los investigadores también detectaron un uso creciente de términos como “sionista” o “sionismo” como sustitutos de la palabra “judío”, una estrategia que busca evadir los sistemas de moderación de las plataformas.
X, el Epicentro del Antisemitismo Digital
El relevamiento ubicó a X en el primer lugar, con un 20,68% de publicaciones clasificadas como antisemitas dentro de las conversaciones vinculadas a temas judíos. Le siguieron los comentarios en medios digitales (15,16%), Facebook (14,98%), YouTube (11,58%) y Google (3,92% promedio anual).
El papel de los algoritmos de recomendación y las dinámicas de viralización resulta decisivo: durante 2025, los mensajes antisemitas en X acumularon más de 313 millones de impresiones potenciales, magnificando su alcance.
“Hace algunos años se viene comentando sobre el aumento del antisemitismo. Con este informe podemos cuantificarlo para entender su evolución. Surge el interrogante sobre cómo afectará principalmente a los usuarios más jóvenes, que pasan mucho tiempo en redes sociales, esta exposición de casi tres años de alto antisemitismo”.
Claudio Epelman, director ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano.
Un Indicador de Deterioro Social
Desde el CJL advirtieron: “El antisemitismo no es un problema exclusivo de la comunidad judía. Es un indicador de deterioro social que afecta los valores democráticos y la convivencia de toda la sociedad. Monitorear, visibilizar y enfrentar estos fenómenos es una responsabilidad colectiva”.
El informe fue elaborado por Ariel Seidler y Ariel Grosman en el marco del Observatorio Web, programa impulsado por el CJL junto con AMIA y DAIA, que desde hace más de una década realiza un seguimiento sistemático de los discursos de odio en Internet.