Andreani y la paradoja de las vacunas: auge momentáneo en medio de una crisis estructural
En 2020, mientras la pandemia de COVID-19 paralizaba al mundo, el Grupo Logístico Andreani encontró en la distribución de vacunas una tabla de salvación. Sin embargo, para 2025, la situación de la empresa en el sector farmacéutico—donde alguna vez fue dominante—sigue siendo compleja, con un deterioro sostenido y una alarmante fuga de talentos y clientes que se arrastra desde antes de la emergencia sanitaria.
La sangría de talentos y clientes pre-pandemia
La «grieta» en Andreani Farma comenzó a gestarse en 2018 con la salida de Gabriel Vinitzky, gerente comercial para el negocio de Farma, quien se unió a Log-in Farma. Desde entonces, Vinitzky logró que cerca de 25 firmas abandonaran Andreani. Entre los laboratorios que dieron el portazo se encuentran:
- Klonal
- Richet
- Richmond
- Becton Dickinson
- B. Braun
- Abbott (cliente histórico desde los años 90)
La llegada de Carlos Cirimelo como CEO en 2019 marcó un punto de inflexión. Su gestión se caracterizó por recortes en premios e incentivos, generando descontento y una migración masiva de profesionales clave.
Éxodo de ejecutivos y el origen de la crisis
Ejecutivos con décadas de experiencia abandonaron la compañía, incluyendo a Juan Manuel Furones (20 años en la firma), Agustín Santa Cruz, y gerentes como Agustín Pechar, Rosa Torres Lugo, Daniel Cordoni, Mariano Morvillo y Guillermo Padró. Ya en 2021, Juan Cruz Mansilla y Federico Macri también dejaron la empresa, mientras que Damián Auslender negociaba su salida.
El verdadero origen de esta saga se remonta a 2016, cuando Facundo Schiavone, capitán del negocio de Farma, renunció a su cargo. Esto llevó a la división de responsabilidades y al descuido del segmento farmacéutico, que exige un «expertise muy afinado«.

El operativo marketinero de 2020: ¿estrategia o parche?
El mega operativo de 2020, donde Andreani se presentó como «donante» del servicio de logística para la vacuna Sputnik V, fue interpretado como una estrategia para «mostrarse fuertes en una rama en la que empiezan a evidenciarse grandes fisuras«. Este impulso coyuntural no logró revertir la pérdida progresiva de know-how y la confianza de clientes estratégicos.
Cinco años después, la pregunta en el sector sigue siendo si el auge de la pandemia fue suficiente para sanar las heridas estructurales de Andreani en el competitivo negocio farmacéutico.