La Tensión Electoral y su Impacto en la Economía Argentina
Argentina enfrenta problemas políticos recurrentes debido a elecciones frecuentes que cargan de dramatismo la gestión gubernamental. Este contexto influye directamente en la economía, donde el oficialismo se enfoca en contener la suba del dólar antes de los comicios legislativos.

Si el resultado electoral es mediocre para el oficialismo, la estrategia de quemar dólares para mantener precios bajos se vuelve inviable. Además, la ayuda estadounidense prometida por Trump podría complicarse, ya que los votantes de EE.UU. rechazan que sus impuestos se destinen fuera del país.
Alianzas Mal Diseñadas: PRO y La Libertad Avanza
Un problema central son las alianzas electorales para diputados y senadores. La libertad avanza y el PRO van juntos en diez provincias, con Buenos Aires como epicentro del diseño defectuoso. Esto deja a muchos votantes sin representación genuina.
- Mauricio Macri se reúne con Milei pero evita participar en campañas o fotos con el oficialismo.
- Los votantes del PRO están enojados y rechazan la alianza, prefiriendo otras fuerzas políticas.
- Karina Milei, coordinadora de campaña, designó a la kirchnerista Pilar Ramírez, generando más fricciones.
La Lista «Invotable» y el Caso Espert
El PRO no puede exigir a sus votantes históricos que apoyen una lista encabezada por Espert, acusado de recibir favores de un narco llamado Fred Machado. La segunda candidata es Karen Reichardt, exvedette y figura polémica. Las apariciones públicas de Espert solo profundizan las dudas sobre su honestidad.
«La lista de la provincia de la alianza LLA PRO es invotable para cualquier persona que crea en la decencia y tenga espíritu republicano.»
Soberbia Gubernamental y Riesgo de Regreso Kirchnerista
La administración Trump ordenó a Milei formar un gobierno amplio para acceder a fondos, pero los errores y la soberbia de La libertad avanza podrían regalar la elección a Kicillof. Un retorno kirchnerista generaría pánico internacional, con reticencia a invertir en Argentina.
La política argentina necesita calmarse y priorizar la representación ciudadana. La ambición legítima por cargos debe equilibrarse con el servicio a la gente, evitando desatinos que fracturan la confianza pública.