Ex presidente lanza duras críticas a la política exterior del gobierno actual
En declaraciones a radio Splendid AM 990, el ex presidente de la Nación Alberto Fernández aseguró que su sucesor, Javier Milei, «tiró por la borda el ingreso a los BRICS», un logro que calificó como fruto de la diplomacia argentina y algo «sin precedentes».

Alineamiento «absoluto» y un escenario geopolítico peligroso
Fernández criticó con dureza el alineamiento «absoluto y total» que, a su juicio, mantiene el Presidente Milei con Estados Unidos e Israel. «Nos pone en el peor de los lugares», lamentó el ex mandatario, quien consideró que el rechazo al bloque de los BRICS fue una medida «ideológica y política» en detrimento de los intereses nacionales.
La sombra de Trump: un «enloquecido» que asusta
En su análisis, Fernández también se refirió a la figura de Donald Trump, a quien calificó de «enloquecido» y «desatado». El ex presidente recordó su propia interacción con el líder estadounidense durante su gestión, describiéndola como una relación «respetuosa, pero distante», debido al apoyo explícito de Trump al gobierno de Mauricio Macri.
“No era el Trump enloquecido que vemos hoy en día, que dice ‘yo gobierno Venezuela, yo me compro Groenlandia, o si México y Colombia no se ponen en caja, entonces tendré que actuar’. Prueba ver hasta dónde asusta y retrocede si encuentra posiciones firmes enfrente”, sostuvo Fernández.

Los BRICS: un bloque de peso global desaprovechado
Para dimensionar la importancia de su crítica, Fernández señaló que los BRICS representan «el 44% de la humanidad y casi el 39% del PBI global», cifras que, según él, superan al G7. El ex presidente insistió en que alejarse de este bloque es un error estratégico.
- Crítica central: Rechazo ideológico y político al ingreso a los BRICS.
- Comparación histórica: Relación «respetuosa, pero distante» con Trump vs. el actual alineamiento total.
- Dato clave: Los BRICS agrupan al 44% de la población mundial y 39% del PBI global.
Las declaraciones de Alberto Fernández subrayan la profunda división en la visión de la política exterior argentina, marcando un claro contraste entre su gestión y la del actual presidente Javier Milei.