Por Isabela Figueroa
Hablar de Donald es recorrer una parte fundamental de la historia de la música popular argentina. Cantante, compositor y actor, el artista conquistó al público desde la década de 1960 con éxitos como Tiritando, En una playa junto al mar, Siempre fuimos compañeros y Un verano naranja, consolidándose como una de las figuras más representativas del pop en español y llevando su música a distintos escenarios de América Latina.
El pasado 9 de julio, día en que celebró sus 80 años, vivió uno de los momentos más emotivos de su extensa trayectoria: el reencuentro con grabaciones realizadas cuando apenas tenía 15 años y que permanecieron archivadas e inéditas durante más de seis décadas.
Entre ese material apareció “Más, Más”, una canción que nunca había sido publicada y que hoy permite escuchar la voz del adolescente que soñaba con abrirse camino en la música, mucho antes de convertirse en una de las grandes figuras del espectáculo argentino.
Detrás de este reencuentro se encuentra el trabajo del Instituto Nacional de la Música (INAMU), organismo que administra y recupera parte del patrimonio musical argentino. A través de la restauración y digitalización del histórico catálogo del sello Music Hall, el instituto logró devolver a numerosos artistas el acceso a grabaciones que durante décadas permanecieron fuera de circulación.
Gracias a esa tarea, Donald recuperó registros de sus primeros años como intérprete y compositor, permitiendo que una parte de su historia artística vuelva a estar disponible para el público.
Más allá de la emoción personal del cantante, el rescate representa un hecho de gran valor cultural. No solo preserva una parte de la memoria musical argentina, sino que también restituye a sus creadores obras que permanecían inaccesibles y permite que nuevas generaciones descubran los primeros pasos de artistas que marcaron una época.
Para Donald, el regalo de cumpleaños fue imposible de igualar. Volver a escuchar la voz de aquel joven de 15 años significó reencontrarse con sus ilusiones, con el inicio de un camino artístico que lleva más de seis décadas y que sigue vigente.
DOA sus 80 años, Donald continúa demostrando que la música no conoce el paso del tiempo. Y esta vez, la celebración de un nuevo aniversario tuvo un significado especial: recuperar una parte de su propia historia y compartirla nuevamente con el público, transformando un recuerdo personal en un patrimonio cultural para todos.