Ministro Tiburcio respeta paro de transportistas ante creciente violencia
El ministro del Interior, Vicente Tiburcio, confirmó que el Gobierno peruano respetará el paro de transportistas convocado para el próximo 15 de enero de 2026, en medio de una ola de criminalidad que azota al sector.
Declaraciones en Chiclayo
Durante una visita a Chiclayo, Tiburcio señaló que las autoridades mantienen conversaciones con los representantes del sector y acompañarán la medida de protesta. “Estamos conversando con ellos, también igual somos respetuosos de todas las personas que pueden levantarse a hacer un paro, en su momento siempre los estamos acompañando”, declaró el titular del Mininter.
“Por supuesto [que me preocupa la criminalidad], a quién no le va a preocupar, si somos conscientes desde que hemos ingresado como Gobierno y hemos dicho que vamos a seguir siendo firmes”.
Contexto de violencia alarmante
La convocatoria del sector se produce tras el incremento sostenido de ataques violentos contra transportistas. Solo en los primeros nueve días de 2026, se registraron 8 atentados. El año 2025 cerró con 56 choferes asesinados y más de 60 ataques armados contra unidades de transporte público.

Estadísticas que preocupan
- Asesinatos en 2025: 56 choferes
- Ataques armados en 2025: más de 60
- Atentados en 2026 (primeros 9 días): 8
- Unidades en paro (15 de enero): aproximadamente 12 mil
El paro del 15 de enero
Los gremios Transportistas Unidos y Conet Perú confirmaron que aproximadamente 12 mil unidades de transporte público no saldrán a las calles el 15 de enero en señal de protesta por la falta de respuestas efectivas del Gobierno ante la extorsión y el sicariato.
Inseguridad como problema principal
Tiburcio reconoció que la inseguridad ciudadana es “el problema número uno” que enfrenta el país y que el Ejecutivo encontró esta situación al asumir funciones. El ministro subrayó que mantendrán una postura firme para contrarrestar los altos índices de violencia.
La movilización del 15 de enero será un termómetro de la insatisfacción del sector transporte, mientras el Gobierno busca soluciones ante la creciente ola delictiva.