La diputada por Ica, Verónica Yonz Núñez, de Renovación Popular, presentó el Proyecto de Ley N.° 37-2026-2031-CD, que propone modificar la Ley de Aeronáutica Civil del Perú para exigir una vigilancia continua, basada en riesgo, sobre las empresas de transporte aéreo turístico y de aviación comercial no regular.
La iniciativa llega semanas después del trágico accidente de una avioneta de Aerodiana en Nasca, que dejó 13 fallecidos. En una entrevista, la parlamentaria explicó los alcances de su propuesta y detalló cómo funcionaría la supervisión en el sector.

El origen de la iniciativa
Sobre el momento de la presentación, Yonz señaló que el accidente de Nasca fue el detonante inmediato que llevó a priorizar y formular la iniciativa, aunque precisó que no fue elaborada de manera improvisada ni pretende establecer responsabilidades antes de que concluya la investigación técnica.
“Hemos revisado la Ley de Aeronáutica Civil, las Regulaciones Aeronáuticas del Perú y los estándares internacionales de seguridad operacional para identificar una brecha concreta.”
La parlamentaria afirmó que la finalidad no es legislar únicamente para un caso particular, sino convertir una dolorosa experiencia en una mejora estructural que alcance al transporte aéreo turístico y a las operaciones comerciales no regulares en todo el país.
La relevancia de Nasca para la economía regional
Yonz subrayó que representar a Ica implica conocer de cerca la importancia de los vuelos turísticos sobre las Líneas de Nasca para la economía regional, así como la preocupación de la ciudadanía frente a los accidentes ocurridos a lo largo de los años.
Por ello, consideró necesario priorizar una iniciativa preventiva. Nasca recibe turistas nacionales y extranjeros atraídos por un patrimonio cultural de valor mundial, y el Estado, dijo, tiene la obligación de asegurar que las condiciones que permitieron autorizar a un operador se mantengan durante toda su actividad.
Seguridad turística integral: el caso de Huacachina y los tubulares
La diputada también se refirió a los accidentes graves con tubulares en Huacachina, con turistas heridos y fallecidos. Adelantó que se está realizando la evaluación técnica y legal para abordar la seguridad turística de manera integral, no limitada al transporte aéreo.
- Actividades de aventura: se requieren controles adecuados sobre vehículos, conductores y rutas autorizadas.
- Seguros: se evalúa el marco normativo aplicable a los tubulares y a otras actividades de turismo de aventura.
- Fiscalización: se busca fortalecer los mecanismos de supervisión municipal y sectorial.
Certificación vigente y supervisión permanente
Según el MTC, Aerodiana tenía certificación legal vigente al momento del accidente. Frente a ello, Yonz explicó que tener una certificación vigente significa que el operador cumplió determinadas condiciones para obtenerla y conservarla, pero que la certificación, por sí sola, no elimina todos los riesgos operacionales ni sustituye la supervisión permanente.
“El proyecto busca precisamente cerrar esa distancia entre estar formalmente autorizado y demostrar, de manera continua, que las condiciones de seguridad se mantienen.”
La iniciativa no presume que Aerodiana incumplió las normas ni atribuye causas al accidente; eso corresponde exclusivamente a la investigación técnica.
Inspecciones inopinadas como parte de un deber legal
En cuanto a las inspecciones inopinadas, la parlamentaria aclaró que el proyecto no desconoce que la DGAC ya puede realizarlas. El cambio consiste en incorporar esta herramienta dentro de un deber legal de vigilancia continua basada en riesgos.
La propuesta no fija una frecuencia única porque no todos los operadores presentan el mismo riesgo. La ley establecería el deber y los criterios, mientras que la autoridad técnica determinaría cuándo y cómo intervenir.
Impacto presupuestal de la propuesta
Sobre la preocupación por los recursos, Yonz afirmó que el proyecto ha sido diseñado para utilizar los instrumentos de supervisión, inspección y programación que ya existen en la DGAC. No crea una nueva entidad, unidad orgánica, plazas, registros ni fondos públicos.
Su principal cambio es organizacional y normativo: priorizar los recursos de fiscalización según el riesgo, en lugar de aplicar la misma intensidad de control a todos los operadores.
Diálogo político y siguientes pasos
El proyecto se encuentra en una etapa inicial de presentación y socialización. Dentro de la bancada de Renovación Popular existe una preocupación compartida por fortalecer la seguridad de los servicios turísticos y evitar que hechos como el ocurrido en Nasca vuelvan a repetirse.
Yonz adelantó que iniciará el diálogo con representantes de otras bancadas y con los integrantes de las comisiones que deberán estudiar la iniciativa.
“La protección de la vida y la seguridad del turista no son asuntos de una sola agrupación política.”